La Justicia de Mar del Plata investiga la muerte de un enfermero de 51 años que fue encontrado a última hora del miércoles en el interior del Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) con una jeringa clavada en el vientre. No había signos de violencia visibles y en la ciudad balnearia ya se está comparando el caso con el fallecimiento de un médico anestesiólogo en la Ciudad de Buenos Aires por una sobredosis de propofol.
El cadáver del enfermero fue encontrado por una compañera pasadas las 22.40 en el área del shockroom del nosocomio marplatense. A simple vista no se observaba violencia en el cuerpo, pero sí poseía una jeringa clavada en la zona del vientre, además de aparecer luego en la escena dos puntas de ampollas.
Peritajes
Luego de constatar el deceso del enfermero, según relata La Capital, se dio aviso al personal policial del Destacamento HIGA y, posteriormente, a la fiscal Romina Díaz, quien ordenó preservar el lugar y dispuso la realización de distintos peritajes a cargo de la Policía Científica.
Producto de lo ocurrido, se inició una causa caratulada “Averiguación causales de muerte”, y se ordenó que en las próximas horas se lleve a cabo la correspondiente autopsia.
Drogas y propofol
Una de las testigos entrevistadas por los pesquisas en las últimas horas declaró que el enfermero fallecido solía inyectarse sustancias en su sitio de trabajo. De todas formas, esa versión deberá ser corroborada con pruebas y otros testimonios que se reúnan en el expediente.
El caso recordó a la investigación comenzada tras la muerte del anestesiólogo Alejandro Zalazar, ocurrida en febrero de 2026 en la Ciudad de Buenos Aires, en la que la principal hipótesis fue una sobredosis de propofol, un anestésico de uso restringido.
Fuente: Agencia DIB