Estrenos en plataformas
"El botín"
(“The Rip”, EE.UU./2026) Netflix
Pantalla Total y los mejores estrenos de la semana. Acción, humor, documentales, series policiales y terror para ver en cines o en Netflix, Amazon y HBO Max.
(“The Rip”, EE.UU./2026) Netflix
En esta propuesta con salida exclusiva por la plataforma, el director Joe Carnahan se mueve dentro del policial y el thriller para contar una historia donde el conflicto no pasa tanto por la acción como por lo que empieza a resquebrajarse entre los personajes protagonistas.
Matt Damon y Ben Affleck, junto a Steven Yeun, encarnan a policías de élite de Miami que, tras un operativo fallido, se encuentran con una suma de dinero cuyo origen y destino abren una cadena de sospechas internas, decisiones apresuradas y silencios cada vez más pesados. La narración avanza con un ritmo sostenido, apoyada en climas cerrados, diálogos filosos y una progresión que va corriendo el eje desde el procedimiento policial hacia el desgaste moral.
“El botín” funciona como un ejemplo de ese cine de género sólido que Netflix suele reservar para su público adulto. Carnahan evita el exceso y pone todas sus fichas por una puesta en escena directa, sin adornos innecesarios, donde el peso recae en los vínculos y en la desconfianza que se va instalando entre los protagonistas. Más que buscar el impacto inmediato, el relato se afirma en una tensión constante y en un tono seco, que le da identidad propia dentro de un catálogo cada día con más de lo mismo.
En síntesis: Tensión, desconfianza, corrupción.
(EE.UU./2025) HBO Max
El documental acerca del guionista y director de películas como “El joven Frankenstein” y “Con un fracaso, millonarios”, entre muchas más, funciona como un retrato celebratorio y autoconsciente de uno de los grandes arquitectos de la comedia moderna.
A lo largo de entrevistas recientes, material de archivo y testimonios de colegas, la producción recorre la vida y obra de Brooks desde sus inicios como guionista televisivo hasta su consagración como creador de clásicos que redefinieron la parodia cinematográfica. No se trata tanto de un recorrido cronológico exhaustivo como de una constelación de momentos, ideas y obsesiones: la irreverencia como método, el humor como forma de resistencia y la risa como una herramienta profundamente seria.
El costado pintoresco aparece cuando el propio Brooks —lúcido, filoso y encantador— comenta su legado como si fuera el de otro, con la misma ironía con la que destrozó géneros enteros. El trabajo de edición deja claro que, a los 99 años, no mira atrás con nostalgia sino con picardía, como quien todavía está preparando el próximo chiste.
El remate es inevitable: Brooks no envejeció, simplemente estiró el gag. Y lo sigue contando con un timing que muchos jóvenes envidiarían… y varios próceres del humor jamás alcanzaron.
En síntesis: Memoria, humor, longevidad.
(EE.UU./2025) HBO+
Es un documental dirigido por Marina Zenovich que revisa la carrera y la figura pública de Chevy Chase, uno de los comediantes más influyentes —y conflictivos— surgidos del clásico de la TV Saturday Night Live.
A través de material de archivo y entrevistas con colegas, amigos y el propio Chase, la película recorre su ascenso fulgurante en la comedia estadounidense, su paso por el cine popular de los años 70 y 80 y las tensiones que siempre acompañaron su talento.
Lejos del homenaje complaciente, el film avanza como un retrato incómodo donde el carisma convive con el ego, y el genio cómico con una personalidad difícil de domesticar. Zenovich no juzga ni absuelve: deja que las contradicciones hablen por sí solas y construye un cierre que sugiere que, a veces, el mayor chiste es también el más amargo.
En síntesis: Ácido, contradictorio, revelador.
("Steal", EE.UU./2025) Amazon
La serie británica -en seis episodios- dirigida por Hettie Macdonald y Sam Miller, con Sophie Turner como Zara, junto a Jacob Fortune-Lloyd, como el inspector jefe, y Archie Madekwe, tiene como eje a una oficinista común en medio de un ambicioso plan delictivo, explorando con tensión y detalle las piezas del golpe y las motivaciones humanas que lo impulsan.
Más allá de la mecánica del atraco, la serie profundiza en cómo el crimen altera las relaciones, la confianza y la identidad de quienes participan en él, con una narración que combina suspenso con drama personal sin exageraciones. Funciona tanto como entretenimiento como reflexión sobre el precio del riesgo y la ambición: la línea entre héroes y villanos, al final, queda tan difusa como la sombra de un golpe imposible de olvidar.
En síntesis: Tenso, puntilloso, revelador.
(“The Wrecking Crew”, EE.UU./2025) Amazon
Dos detectives de temperamentos opuestos se ven forzados a trabajar juntos para desmantelar una red criminal que opera con métodos tan brutales como sofisticados. Uno es metódico y silencioso; el otro, impulsivo y frontal. A medida que la investigación avanza entre emboscadas, traiciones y un submundo urbano cada vez más violento, la relación entre ambos oscila entre el choque permanente y una camaradería tan incómoda como inevitable, mientras la ciudad se convierte en un campo de batalla.
Dirigida por Ángel Manuel Soto y protagonizada por Dave Bautista y Jason Momoa, la novedad se propone revitalizar el “policial de compañeros”, el “buddy film” desde una cosa física extrema, un humor seco, sostenido casi exclusivamente por la química entre sus protagonistas.
No reinventa el género, pero lo ejecuta con oficio, ritmo sostenido y una energía musculosa que privilegia el gag antes que la sutileza, consciente de que su principal atractivo está en ver chocar -y complementarse- a dos presencias dominantes del cine de acción contemporáneo.
En síntesis: Acción, camaradería, brutalidad.
(Argentina -Uruguay-Chile/2024
Lucía y Adrián, hermanos marcados por un pasado oscuro, se refugian en una casona aislada del bosque para escapar de la herencia de su padre vampiro, pero la calma se quiebra cuando descubren que sus vecinos integran una red criminal dedicada a secuestrar adolescentes. Atrapada entre una amenaza externa y una maldición familiar que no los suelta, Lucía deberá enfrentar ambos horrores para proteger a su hermano y sobrevivir en un lugar donde nada es lo que parece.
Una propuesta de terror en coproducción entre Uruguay y Argentina premiada en el Festival Buenos Aires Rojo Sangre, que dirigió Gustavo Hernández, el mismo de “La casa muda”, esta vez con Luciano Cáceres, Ana Clara Guanco y Marcelo Michinaux.
En síntesis: Horror, vampiros, bosque.
(“No Mercy”, EE.UU./2025)
Es un thriller de ciencia ficción dirigido por Timur Bekmambetov y protagonizado por Chris Pratt y Rebecca Ferguson, que plantea un futuro cercano donde la justicia quedó en manos de un sistema automatizado que decide culpas sin margen para el error.
Pratt encarna a un ex detective acusado de un crimen que niega haber cometido, mientras Ferguson interpreta a la funcionaria que sostiene un mecanismo tan eficiente como deshumanizado.
La película avanza con ritmo ágil, cada vez más vertiginoso, apoyada en una puesta fría y funcional, y desarrolla su conflicto desde el choque entre la experiencia humana y la lógica implacable de la tecnología, dejando en claro que se trata de una producción pensada para el estreno directo en plataforma, donde la idea y la acción pesan más que la complejidad psicológica.
En síntesis: Justicia, control, tecnología.
(“Como ti muove sbagli”, Italia/2025)
La comedia del italiano Gianni Di Gregorio, se inscribe en ese tipo de relatos que recurren a una observación mínima para retratar a un hombre maduro —interpretado por el propio director, junto a Marco Marzocca y Valentina Lodovini
Marco Marzocca y Valentina Lodovini— atrapado en una vida de decisiones postergadas, vínculos incómodos y una persistente sensación de fracaso cotidiano. Con una narración deliberadamente modesta y un humor seco, casi invisible, la película convierte lo trivial en materia dramática y construye un retrato melancólico de la masculinidad tardía, donde cada intento de cambio parece condenado al equívoco. Fiel a su estilo, el director evita el golpe de efecto y apuesta por una puesta en escena austera, apoyada en silencios, tiempos muertos y pequeñas humillaciones sociales que terminan revelando una mirada lúcida y compasiva sobre la fragilidad humana.
Sin estridencias ni moralejas, el film confirma a Di Gregorio como un cronista sensible de los perdedores suaves, aquellos que no caen estrepitosamente, pero tampoco logran despegar.
En síntesis: Ironía, desgaste, humanidad.
(“Return to Silent Hill”, Estados Unidos-Canadá-Francia- Japón/2026)
A veinte años del estreno de la primera adaptación cinematográfica de “Silent Hill, Return to Silent Hill", dirigida nuevamente por Christophe Gans, aparece como un regreso al universo que el propio realizador ayudó a fijar en el cine a mediados de los 2000.
Aquella película inicial, inspirada en el videojuego de Konami, fue recibida con reservas por parte de la crítica pero con una fuerte adhesión del público, en parte por su respeto al clima opresivo y a la iconografía del juego, algo poco habitual en las adaptaciones de la época. Entre las anécdotas más recordadas de ese primer film está la decisión de Gans de insistir en que gran parte de las criaturas fueran interpretadas por bailarines y mimos, para lograr movimientos antinaturales sin recurrir en exceso al CGI, una elección que terminó definiendo su identidad visual.
Esta nueva entrega, aún inédita, se presenta entonces más como un gesto de continuidad y reparación con aquel mundo que como una relectura, retomando al director original y reactivando una mitología que, con el paso del tiempo, se convirtió en objeto de culto.
En síntesis: Saga, mitología, culto.
(EE.UU./2025)
Es un documental musical que propone un acceso directo y sin intermediarios al universo creativo de Megadeth, apoyándose en la figura central de Dave Mustaine, fundador, líder y motor permanente de la banda.
A través de entrevistas actuales, material de archivo y comentarios en primera persona, el film repasa la historia del grupo, sus conflictos internos, los cambios de formación y la persistencia de una identidad musical marcada por el thrash metal más técnico y combativo. El eje narrativo está puesto en el proceso creativo y en el presente de la banda, con un recorrido sonoro que acompaña el relato y que incluye la escucha de temas clave a lo largo del documental, culminando con la reproducción completa del álbum más reciente, donde destacan canciones como “The Sick, the Dying… and the Dead!”, “We’ll Be Back” y otros cortes que funcionan como cierre conceptual y emocional del recorrido, reforzando la idea de Megadeth como una banda que sigue dialogando con su pasado sin dejar de sonar ferozmente actual.
En síntesis: Furia, oficio, supervivencia.
Mel Brooks en "El joven Frankestein"
El mundo del espectáculo tiene hoy pocas figuras que a los 99 años sigan brillando. En Argentina todos hablamos de la increíble y justificable vigencia de Mirtha Legrand, que en días más llegará a esa marca y sigue todavía con su ciclo televisivo.
Mel Brooks, que ya los cumplió y va por los 100 se retiró de la dirección hace algunos años, pero ahora sigue respaldando proyectos y un excelente documental recupera su historia.
Nació en 1926 para convertir la irreverencia en un método y el disparate en una forma de lucidez. Hijo directo del humor judío neoyorquino, sobreviviente cultural del vaudeville, la radio y la televisión, entendió antes que muchos que la parodia no destruye los mitos: los vuelve humanos. A casi un siglo de su nacimiento, Brooks no es solo un nombre propio sino una marca registrada del caos inteligente, ese que se ríe del poder, del miedo y hasta de la propia risa.
Como director, dejó una filmografía que funciona como una historia paralela del cine, contada a carcajadas. Desde el musical “Los productores” (1967, que en Argentina se estrenó como “Con un fracaso, millonarios”, y más tarde en 2005 protagonizaron en teatro y con el título original Guillermo Francella y Enrique Pinti), donde el nazismo era pulverizado por el ridículo, hasta “Las doce sillas” (1970), Brooks mostró que el humor podía ser elegante y brutal a la vez.
Luego llegaron los clásicos absolutos: “Locuras en el Oeste” (1974) y “El joven Frankenstein” (1974, que reversionada musical, nuevamente reunió en la escena a Francella con Pinti en la adaptación), dos películas que redefinieron la parodia cinematográfica y demostraron que el absurdo podía ser también una forma de precisión quirúrgica.
Como la mayoría de su autor suelen aparecer (y también desaparecer) en las plataformas de stream.
En su etapa de consolidación siguió empujando los límites: “La última locura de Mel Brooks” (1976) o “La loca historia del mundo” (1981) confirmaron que no había género, institución o solemnidad que no pudiera ser desmontada.
Más adelante, ya convertido en figura totémica, se permitió jugar con la cultura pop en “S.O.S. Hay un loco suelto en el espacio” (1987), reírse del fracaso en “¡Qué perra vida!” (1991), deformar la épica en “Las locas, locas aventuras de Robin Hood” (1993) y despedirse del cine como director con “Drácula, muerto pero feliz” (1995), hace tres décadas.
Mel Brooks nació el 28 de junio de 1926, en Nueva York.
Hoy, en vísperas de cumplir su primer siglo de vida, Brooks sigue siendo una referencia activa, citado, imitado y celebrado. Su secreto no fue -es- burlarse de todo, sino hacerlo con amor, con oficio y con una intuición infalible para detectar dónde la seriedad se vuelve ridícula.
Brooks no envejeció: simplemente se volvió clásico en vida. Y como todo buen clásico, sigue riéndose último… y el que ríe último, sin lugar a dudas, ríe mejor.
Fuente: Agencia DIB