El año pasado, durante una charla casual entre tres amigos muy materos, surgió la idea de planificar una competencia para evaluar la yerba como producto. “Si las grandes pasiones tienen un mundial, la yerba mate tiene que tener el suyo”, pensaron. Bajo ese concepto se craneó el Primer Mundial de Yerba Mate, que se desarrolla este fin de semana en la Ciudad de Buenos Aires.
“Sentimos que había una deuda y dejamos todo para llegar hasta acá. No queremos que sea una exposición o un evento más, queremos que sea transversal y poner en valor la yerba“, contó Nicolás Geikko, uno de los tres socios organizadores, en declaraciones a TN. Junto a él están Marcos Francisca y Martín Gómez.
Las sedes
La principal sede será el Museo del Mate, en Avenida de Mayo 853. El Mundial se llevará a cabo en simultáneo en otras 12 subsedes, entre ellas, Chile, Guatemala, Uruguay, Inglaterra, Italia, España, Nueva Zelanda y Australia.
Para los organizadores, un desafío complejo era contar con la presencia de otros países, tanto de jurados como de participantes. Pero la convocatoria logró reunir a más de 20 jurados de diferentes ciudades y recibir muestras de 14 países: “Estimábamos que iban a llegar 200 muestras, pero llegaron más de 430, superamos las expectativas y tuvimos que adelantar las catas”.
A ojos cerrados
En la competencia, el público general participa a través de los paneles de degustación materos. En este espacio los asistentes, con los ojos vendados, evalúan tres tipos de yerba distintos y les asignan un puntaje según las sensaciones del momento.
“Esta información se la devolvemos a los productores y funciona como una especie de focus group. Pero, además, lo divertido es que el público participa y se siente parte del jurado”, explicó Geikko.
Para los expertos
Por el lado de los expertos, la tarea va mucho más allá del ritual tradicional. Los jurados, que provienen de los mundos del té, del vino y del mate, deberán evaluar el producto en sus diferentes versiones: desde el mate cocido y las bebidas en lata hasta suplementos, chocolates y alfajores.
Se diseñó un sistema basado en los programas que utilizan los grandes certámenes internacionales de bebidas. A través de este método, se analizan factores como el aroma, el color y el retrogusto. En el caso de las opciones ready to drink (en lata), se evalúa minuciosamente la textura en boca y el sabor que persiste.
Paso a paso
En cuanto a la yerba tradicional, hay todo un proceso. Primero, el jurado hace una muestra previamente tamizada para separar y analizar cada componente por separado (hoja, polvo y palo), corroborando que la molienda esté balanceada. Luego, es el turno de la olfación en seco.
El siguiente paso consiste en infusionar la yerba en una prensa francesa, al estilo de un mate cocido, para examinar sus propiedades. Finalmente, se moja el producto de la manera tradicional y se procede a la cata en mate.
No habrá un solo ganador absoluto, sino ganadores por categorías según el puntaje obtenido. Aquellas marcas que alcancen las calificaciones más altas se llevarán una medalla.
“La expectativa es poner a la yerba mate en el mapa. Creemos que vamos a contagiar al mundo con el oro verde como sea. Como fue el café, va a ser la yerba, y vamos a hacer que en todas las casas del mundo se tome mate“, cerró Nicolás Geikko.
Fuente: Agencia DIB