El otoño marca el inicio de la temporada alta de cítricos en la Argentina. Naranjas, mandarinas, limones y pomelos abundan en verdulerías y ferias, ofreciendo su mejor versión en sabor, frescura y valor nutricional.
Además de ser accesibles y versátiles, los cítricos son una fuente natural de vitamina C, potasio, antioxidantes, ácido fólico y fibra, nutrientes fundamentales para atravesar el cambio de estación con el sistema inmune fortalecido.
“Las frutas cítricas contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunológico y ayudan a prevenir enfermedades respiratorias típicas del otoño e invierno”, afirma el doctor Jesús Román Martínez, presidente del Comité Científico de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación.
Nutrientes clave
Los cítricos incluyen gran cantidad de vitaminas y compuestos imprescindibles para la salud.