El único detenido por el crimen de Paloma Gallardo y Josué Salvatierra, cuyos cuerpos aparecieron el 1º de febrero en un descampado de la localidad de Bosques, en Florencio Varela, quedó en libertad y no hay pistas fehacientes que lleven a aclarar el caso. La Justicia de Quilmes ordenó liberar a Gonzalo Andrés López, el comerciante rionegrino acusado de encubrir el doble homicidio, tras comprobarse que su celular que compartía número de IMEI con el del chico asesinado, no había sido trasladado hasta la provincia de Río Negro.
Crimen de Paloma y Josué: liberaron al único detenido y a dos meses del doble homicidio, no hay pistas firmes
El comerciante fue detenido el 17 de febrero pasado en la ciudad de General Roca, después de que un celular Samsung A02, con el mismo IMEI que el del adolescente asesinado, se activara en esa ciudad. El aparato fue detectado entre el 10 y el 14 de febrero con un chip distinto al de Josué y luego volvió a apagarse.
Un estudio técnico de la empresa Telecom determinó que los IMEI estaban clonados. De hecho, el original era el del imputado López y el duplicado, el del menor asesinado. Además, los peritajes revelaron que ambos IMEI estuvieron activos simultáneamente entre el 17 y 19 de noviembre de 2024, dos meses antes del homicidio, lo que echó por tierra la hipótesis de la fiscalía.
En su declaración, López declaró que había comprado el celular en abril o mayo a través de Facebook a un desconocido, y que era un dispositivo usado. Además, el detenido negó conocer a las víctimas o a sus familiares, incluso a la familia que el padre de Paloma tiene en General Roca. No obstante, López seguirá siendo investigado bajo la acusación de encubrimiento agravado.
Cabos sueltos y pistas endebles
A dos meses del hallazgo de los cuerpos de los adolescentes, la investigación por el doble crimen sigue sin esclarecerse. La Justicia busca determinar cuál fue el móvil por el que los novios, de 14 y 16 años, fueron asesinados a golpes en un descampado cercano a la parada del tren de la Línea Roca, en Bosques.
En tanto, en la mira de los pesquisas, hay algunos cabos sueltos que, por el momento, no son vinculantes con el doble homicidio ni constituyen prueba. Por ejemplo, el padre de Paloma, Omar Gallardo, tiene una exesposa y otra hija viviendo en General Roca, la ciudad donde fue hallado el teléfono clonado.
También hay otras conexiones llamativas pero que no se constituyen como pistas consistentes: tanto los padres del imputado como los de Paloma son pastores evangélicos de la misma congregación religiosa. Además, López estudió durante un año la carrera de Analista Programador, lo que abre la posibilidad de que tenga conocimientos técnicos vinculados a la clonación de dispositivos. (DIB) ACR