Un fallo del Juzgado Civil y Comercial Nº 12 de Mar del Plata, a cargo del juez Bernardo Diez, fijó una indemnización superior a los $17 millones por la muerte de una perra durante un servicio de baño y peluquería.
Mar del Plata: $ 17 millones de indemnización para la dueña de una perra que murió en una peluquería
La Justicia civil de Mar del Plata responsabilizó al establecimiento por el fallecimiento de una bulldog francés durante un servicio de higiene.
La sentencia hizo lugar a la demanda impulsada por la abogada Patricia Stadler, quien había llevado a su mascota -una bulldog francés de 7 años- para un servicio habitual de higiene. Según reconstruyó la causa y publicó La Capital, el animal fue dejado en el establecimiento por la mañana, en buen estado general y sin signos de enfermedad o malestar.
Con el correr de las horas, la situación cambió. Desde el local se comunicaron con la dueña para informarle que la perra había sufrido una descompensación mientras era atendida y, poco después, se confirmó su muerte.
De acuerdo con el expediente, la causa precisa del fallecimiento no pudo ser determinada con exactitud, incluso tras las pericias realizadas. Sin embargo, el juez consideró acreditado un aspecto clave: la perra ingresó en buen estado de salud y murió mientras se encontraba bajo el cuidado del comercio, en el marco de un servicio contratado.
El fallo también analizó las condiciones en que se prestó el servicio y las respuestas brindadas por el establecimiento tras el hecho. En ese sentido, se señalaron inconsistencias en las explicaciones y la falta de una reconstrucción clara de lo ocurrido en los momentos previos al desenlace.
En paralelo, la causa penal iniciada por el hecho fue desestimada, por lo que la responsabilidad se dirimió en el fuero civil. En ese ámbito, se estableció una indemnización total de $17.164.000, más intereses y costas, una cifra que supera ampliamente el monto reclamado inicialmente en la demanda, cercano a los $ 3 millones.
Siempre según La Capital, el monto fijado contempla distintos rubros, entre ellos el valor de la mascota, los gastos derivados del hecho y el daño moral. Este último resultó determinante para la cuantificación final, al ponderarse el vínculo afectivo entre la dueña y su perra, que convivían desde hacía años.
A la suma establecida deberán adicionarse intereses desde el momento del hecho, ocurrido en enero de 2023, hasta su efectivo pago.
Fuente: Agencia DIB