ver más
18 de mayo de 2026 - 16:53

A 21 años de la Masacre de Patagones: indemnizan a una compañera de curso de Junior

El 28 de septiembre de 2004, una alumno de 15 años disparó contra sus compañeros en Carmen de Patagones. Hubo 3 muertos y 5 heridos. Una de las sobrevivientes acaba de ser indemnizada por la Justicia bahiense.

La Justicia Federal de Bahía Blanca ordenó indemnizar por daño psicológico a una alumna del curso de "Junior", el alumno de 15 años que hace casi 22 años disparó contra sus compañeros de aula, en Carmen de Patagones, matando a tres e hiriendo a otros cinco.

La jueza federal Nº 2, María Gabriela Marrón, condenó a la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires y a la Prefectura Naval Argentina (fuerza a la que pertenecía el padre del joven tirador) a pagar 5,4 millones a una compañera de Rafael Juniors Solich -Junior- y 3,3 millones a su madre, más intereses, por "daño moral y psíquico", informó La Nueva.

Una tragedia imposible de olvidar

Masacre de Patagones rs

La tragedia siempre está presente en Carmen de Patagones.

Ya son varios los alumnos que recibieron, de parte de la Justicia bahiense, millonarias indemnizaciones por la llamada Masacre de Patagones. Más allá de la sentencia, es conmovedor saber de qué manera las consecuencias psicológicas perduran, a más de 20 años, en los jóvenes -hoy adultos- que pudieron salir sin daños físicos.

La joven indemnizada en esta ocasión compartía con "Junior" el 1° B del Polimodal Islas Malvinas, pero esa mañana, después de la entrada, dejó su carpeta y útiles en el aula (donde no había ningún adulto responsable a cargo) y se dirigió a la preceptoría, desde donde la horrorizaron ruidos de disparos. Al volver al aula se topó con compañeros huyendo, en medio de gritos desoladores, llanto y sangre.

Secuelas psicológicas

En la entrevista con una psicóloga forense, la mujer que hoy tiene 36 años confesó que todavía al día de hoy le escapa a "las multitudes" y que, en general, prefiere no asistir a eventos. Recién en los últimos años pudo concurrir a una fiesta del pueblo donde refirió "haberse sentido tranquila" al observar seguridad en el lugar y estar acompañada por su grupo familiar.

En la misma línea, la psicóloga concluyó que es "muy desconfiada" a la hora de hacer nuevas amistades y fue "todo un desafío" volver a compartir un aula con gente que no conoce, incluso en la universidad, al punto que necesita sentarse en un banco cercano a la puerta de salida.

Todavía le cuesta pasar por la puerta de la escuela Islas Malvinas, que queda de paso entre su vivienda y la de su madre, y prefiere tomar otra calle y recorrer más trayecto para evitar esa situación. "No tengo pesadillas ni recuerdos que vengan de la nada, pero cuando llega un aniversario (del hecho) se me pone la piel de gallina, es algo inexplicable", sostuvo la víctima.

Desde aquella mañana tuvo que dormir con la luz prendida -mucho tiempo junto a su madre- y no logra acostumbrarse a los ruidos fuertes. "Me paralizan y me descolocan, incluso cuando hay partidos de fútbol y tiran cohetes", relató.

La jueza Marrón, luego de analizar todas las pruebas reunidas, y tal como resolvió en otros casos, entendió que tanto la Provincia de Buenos Aires -a cuya administración corresponde la escuela donde se registró la masacre- como la Prefectura Naval y el padre de "Junior" -integrante de esa fuerza de seguridad- deben responder por haber actuado con negligencia e imprudencia, sin evitar los hechos.

Masacre de Patagones 2 rs

En el aula había 22 de 27 alumnos del curso de Junior.

Detalles de la masacre

Fuente: Agencia DiB

Temas
Ver más

Tu comentario

Te Puede Interesar