El lunes 21 de septiembre, en el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de Dolores, se escucharán los alegatos en el juicio a Francisco Waldemar Reddy (22), único acusado del triple crimen de Chascomús, ocurrido en una estancia el 29 de diciembre de 2023.
Un juicio con una previsible condena
El fiscal Juan Manuel Dávila y el defensor oficial Diego Marcelo González expondrán sus conclusiones, aunque todo hace prever una ineludible condena a prisión perpetua, que se conocería cinco días después de los alegatos.
El Tribunal N°1 de Dolores lo integran Christian Ariel Rabaia, María Claudia Castro y Juan Paulo Gardinetti; los dos primeros jueces también fallaron en el juicio a los rugbiers que mataron a Fernando Báez Sosa en Villa Gesell.
Fin de año de horror en Chascomús
En la cálida tarde del viernes 29 de diciembre de 2023 en Chascomús habían aparecido densos nubarrones. Hacia las seis de la tarde, la actividad en la estancia Los Pinos ya había terminado y reinaba el silencio. Este campo de 100 hectáreas dedicado a la cría de ganado bovino, en la localidad de Gándara, está a cuatro kilómetros de la Autovía 2, por un camino de tierra conocido como Bajada Puerta del Diablo.
Allí vivían y trabajaban los Reddy: Diego (44), su pareja y segunda esposa María Eugenia Suárez (47, madre de dos hijos de un matrimonio anterior) e Ignacio (11), el hijo en común. En la estancia -cuyos dueños se encontraban de viaje en Egipto- también vivía otro empleado encargado de cuidar el ganado.
Diego también era padre de Francisco Waldemar Reddy (20), un hijo de su primer matrimonio, policía de la Provincia de Buenos Aires y que ese mismo día, 29 de diciembre, debía reintegrarse a la fuerza al terminar una licencia médica. Francisco -por celos, reclamos económicos u otros motivos que se desconocen- fue el autor del triple crimen.
El triple crimen, paso a paso
Francisco Waldemar Reddy es eximio jinete y era personal de la Policía bonaerense.
Según las pericias telefónicas, las cámaras de seguridad que registraron los movimientos de la camioneta del sospechoso y las estimaciones forenses, todo comenzó aproximadamente a las siete de la tarde.
La primera en morir fue María Eugenia quien estaba preparando un pollo en la cocina. Desde no más de 25 centímetros, Francisco disparó por la espalda a su madrastra con una carabina calibre .22 que había pedido prestada a un tío con el argumento de que iba a cazar.
De la cocina fue al galpón donde estaba su medio hermano. También hizo un sólo disparo, que impactó en el bazo y un riñón. Como Ignacio seguía con vida, lo golpeó -aparentemente con un palo- hasta desfigurar su rostro. El chico murió horas más tarde en un hospital de Chascomús.
A unos 200 metros del galpón estaba Diego Reddy, cortando pasto en momentos en que la temperatura había aflojado. Su cuerpo, con dos tiros mortales de la carabina -uno en el pecho y el otro en la cabeza-, recién apareció el 31 de diciembre, en unos pastizales de la estancia a 200 metros de la casa.
Se lo presume culpable
Tras ser detenido, el acusado fue alojado en el penal de Batán.
El trabajador rural de Los Pinos fue quien cerca de las nueve de la noche del 29 halló el cadáver de María Eugenia y, agonizando, a Ignacio. Como Diego había desaparecido, las primeras versiones lo señalaban como sospechoso y prófugo del hasta entonces doble crimen.
Los investigadores ampliaron la búsqueda al entorno familiar para encontrar más pistas, y fueron a tomar declaración a Francisco Reddy, pero sin pensar que podría ser el responsable. Sin embargo, las cámaras de seguridad lo mostraron entrando y saliendo de Los Pinos a la hora de los crímenes.
El testimonio de Francisco dejó muchas dudas, denunció haber recibido un supuesto llamado extorsivo pidiendo dinero a cambio del rescate de su padre que se descubrió fue falso. Y al momento de su detención, el lunes 1 de enero, detrás del asiento de su pick up Chevrolet S10 -que había comprado el día anterior en Ayacucho- se encontró una carabina marca Mahely calibre .22. Las pericias demostraron que era el arma utilizada en el triple crimen; además, las pruebas de parafina detectaron restos de pólvora en las manos del mayor de los hermanos Reddy.
Esperando la condena en Batán
Francisco fue detenido de inmediato acusado de "homicidio calificado por el vínculo" respecto de su padre, Diego Reddy; "homicidio agravado por alevosía" en relación con su madrastra, María Eugenia Suárez, y "homicidio simple" por su medio hermano, Ignacio Reddy.
Actualmente, a sus 22 años, Francisco Waldemar Reddy aguarda el juicio alojado en el pabellón de ex miembros de fuerzas de seguridad del penal de Batán.
Fuente: Agencia DIB