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20 de noviembre de 2025 - 16:45

Luján: un policía y un exempleado municipal detenidos por el crimen del instructor de tiro

El cuerpo de Lucio Pinelli había sido hallado el 9 de noviembre, cerca del Acceso Oeste, en Luján. A los detenidos se les secuestró un arsenal de 63 armas.

La investigación por el homicidio un instructor de tiro de 31 años cuyo cuerpo apareció semienterrado el domingo 9 de noviembre a unos 30 metros de la colectora de tierra del Acceso Oeste y calle Del Pilar, derivó en un operativo policial de alto impacto.

Hubo tres allanamientos en Luján y Pilar, dos detenciones y el secuestro de un arsenal compuesto por 63 armas de fuego, más de 7.400 municiones, cargadores y equipamiento táctico.

La víctima se llamaba Lucio Pinelli, tenía 31 años, además de instructor de tiro era armero y vivía en Ramos Mejía. En tanto, uno de los detenidos es un teniente primero del Grupo de Apoyo Departamental (GAD) Pilar, quien fue inmediatamente desafectado de la Policía Bonaerense por orden de Asuntos Internos, llamado Gustavo Hernán Guglielmetti, de 47 años.

El segundo arrestado es Luis Francisco Barbieri, de 40 años, un ex empleado de la Secretaría de Protección Ciudadana del Municipio. Barbieri ya había sido noticia meses atrás: en julio de este año fue detenido por disparar contra una cámara de seguridad del Centro Operativo de Monitoreo (COM) instalada en el barrio El Quinto. Por aquel episodio, el intendente Leonardo Boto había dispuesto su separación preventiva del cargo a los pocos días del ataque contra un bien público. Ese antecedente volvió a poner su nombre en el radar judicial, informó El Ciudadano de Luján, en una investigación del periodista Gustavo Charino.

El crimen misterioso

El hallazgo de su cuerpo ocurrió gracias a un llamado al 911 que alertó sobre la presencia de un bulto sospechoso y una zapatilla blanca en una zona de pastizales detrás del ex predio de la UOM.

Personal policial constató que el cadáver estaba semienterrado y presentaba una herida de arma de fuego en el cráneo. La escena, rodeada de malezas, manchas de sangre y sin viviendas cercanas, sugería una intención clara de ocultamiento.

Desde ese momento, la Fiscalía 9, a cargo de la Dra. Mariana Suárez, personal policial de Comisaría Luján Primera y la DDI Luján iniciaron una investigación intensa para reconstruir las últimas horas de la víctima y trazar el recorrido de los responsables.

Pronto pudieron saber quién era la víctima y que se desempeñaba como instructor de tiro, actividad que lo mantenía en contacto directo con armas de fuego, clubes de tiro y aficionados al manejo de armas.

Esta característica profesional se convirtió rápidamente en una de las líneas de interés de los investigadores, sobre todo al analizar el entorno de relaciones de Pinelli y el eventual acceso que terceros podían tener a su domicilio, a su rutina y a su equipamiento.

“La víctima y el policía se conocían. Tenían un vínculo a partir de compartir la misma actividad: Guglielmetti también era instructor de tiro y, al menos hasta el año pasado, dictaba clases en modalidad online y presencial en el Tiro Federal San Andrés De Giles junto a otros colegas”, señaló Infobae.

“Aquella noche, Guglielmetti salió desde su casa, en un barrio privado del partido de Pilar, con su camioneta Nissan Frontier, a la que le había sacado las patentes, de acuerdo a las fuentes del caso. Primero se encontró con Barbieri en una estación de servicio, donde dejó su vehículo estacionado. Desde allí, ambos fueron a ver a Pinelli a bordo del Volkswagen Polo blanco del vecino de Luján ahora preso”, agregó.

El avance de la causa se aceleró a partir del análisis articulado de cámaras de seguridad públicas y privadas, datos de geolocalización, impacto de antenas telefónicas, registros de circulación vehicular y comunicaciones.

La pista de las armas

Crimen Luján 3

Con esas herramientas, los investigadores lograron identificar a dos sospechosos que habrían tenido contacto directo con Pinelli la noche del jueves 6 cuando se produjo el crimen y que, de acuerdo con las pruebas recolectadas, al día siguiente ingresaron al edificio donde vivía la víctima en Ramos Mejía.

“Los investigadores analizaron las cámaras del edificio de Ramos Mejía. Las imágenes resultaron determinantes, ya que se advirtió que, una noche después de la desaparición de Pinelli, a las 00.22 del 7 de noviembre, al lugar ingresaron dos hombres. Uno ocultaba parte del rostro con un cuello polar y llevaba una mochila, mientras el otro usaba la capucha de la campera y sostenía una bolsa debajo de uno de sus brazos”, indicó Infobae.

“Al ingresar al ascensor, este último se quitó la capucha, dio vuelta la cabeza y cuando vio la cámara volvió a cubrirse. Nueve minutos después, las cámaras captaron su salida: ambos con las capuchas puestas, la cabeza baja y transportando maletines y bolsos como los que suelen usarse para guardar armas de fuego”.

“Una de las hipótesis de la causa es que el crimen tuvo como objetivo concretar un robo. Según la investigación, los acusados usaron la llave magnética del edificio para ingresar al departamento de Pinelli y se llevaron parte de la colección que tenía el instructor”, precisó.

Ola de arrestos en Pilar y Luján

El oficial Guglielmetti fue detenido este jueves en su vivienda ubicada dentro del Country San Ramiro, en el Partido de Pilar. La Auditoría General de Asuntos Internos dispuso su desafectación inmediata de la fuerza al conocerse los resultados del operativo.

Con las órdenes de detención y allanamiento firmadas por el Juzgado de Garantías 2, personal de la DDI Luján, la Comisaría Luján Primera y el FOE llevaron adelante tres procedimientos simultáneos: dos en domicilios de Luján vinculados a Barbieri y un tercero en la vivienda de Guglielmetti.

Los ahora detenidos también habrían sido quienes, luego del crimen, se dirigieron en el Volkswagen Polo al sitio donde finalmente enterraron el cuerpo de Pinelli. Tanto la Nissan Frontier como el Polo tenían pedido de secuestro por haber sido robados.

Crimen Luján 2

El crimen del instructor de tiro en Luján, cerca de resolverse. (El Ciudadano de Luján)

Un arsenal secuestrado

El resultado de los allanamientos fue impactante. En los inmuebles se secuestró un arsenal conformado por 63 armas de fuego de distintos modelos y calibres, entre ellas fusiles, escopetas, carabinas, rifles, pistolas y revólveres.

También había miles de municiones, cargadores de diversos tipos, cajones metálicos de munición del tipo militar, un casco táctico, prendas vinculadas al hecho, celulares y dos chapas patentes con pedido de secuestro activo desde 2020.

Entre las armas incautadas se encontraba la pistola reglamentaria de Guglielmetti, mientras que buena parte del resto del armamento carecía por completo de documentación que respaldara su tenencia o procedencia.

Según los investigadores, el volumen y la variedad del material hallado refuerzan una de las hipótesis que la Fiscalía mantiene en análisis: que el móvil del crimen podría estar vinculado al robo de armas con fines de comercialización en el mercado ilegal.

El alto valor económico de algunas de las piezas secuestradas -se menciona una ametralladora valuada en unos 30 mil dólares- el perfil operativo de los detenidos (uno con experiencia policial y el otro con antecedentes en hechos violentos) apuntalan esa línea investigativa.

No obstante, desde el Ministerio Público Fiscal no informó si se han establecido de manera concluyente los roles concretos que cada imputado habría tenido en la ejecución del homicidio.

Tampoco se pudo determinar, hasta el momento, si el crimen de Pinelli ocurrió en el mismo lugar donde fue hallado el cuerpo o si la víctima fue asesinada en otro sitio y posteriormente trasladada hasta ese tramo de camino poco transitado y rodeado de basura de la colectora Sur.

¿La punta de un iceberg?

Las pericias de campo, los análisis balísticos y el estudio de los dispositivos electrónicos secuestrados serán clave para reconstruir con precisión la secuencia delictiva.

Los detenidos quedaron a disposición de Justicia. Este viernes se les tomará declaración indagatoria por el delito de: “Homicidio agravado por el uso de arma de fuego, alevosía y criminis causa, en concurso real con hurto agravado por uso de llave verdadera”.

Fuentes judiciales confirmaron que la Fiscalía autorizó la difusión pública de los resultados del operativo dada la magnitud del hallazgo y el interés institucional en esclarecer un caso que involucra a un integrante de una fuerza de seguridad provincial.

El caso Pinelli, que comenzó como la desaparición de un instructor de tiro y derivó en el hallazgo de un cuerpo semienterrado en Luján, ahora expone una trama más compleja donde convergen un policía especializado, un ex empleado municipal con antecedentes recientes y un arsenal cuyo volumen excede cualquier escala doméstica.

La investigación recién comienza a desentrañar un entramado donde el delito organizado y el mercado ilegal de armas podrían ser piezas centrales. (DIB)

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