El Torneo Apertura entra en su etapa de definición. Hubo que esperar hasta este lunes, claro, para conocer el cuadro con los 16 clubes que protagonizarán los playoffs. Claro, en su polémica programación, Defensa y Justicia (19 puntos) jugó por la tarde ante Gimnasia en Mendoza (16). Necesitaba ganar para desplazar a Unión (21). Sin embargo, los cuyanos lo dieron vuelta y el Halcón, que perdió cinco partidos consecutivos, fue eliminado.
Fútbol argentino: playoffs definidos y debate por el formato
El Torneo Apertura ya tiene definidos a sus 16 clasificados para los playoffs. La derrota de Defensa y Justicia ante Gimnasia en Mendoza terminó de cerrar el cuadro de octavos, que promete cruces de alto voltaje, clásicos potenciales y una final con aroma de Superclásico.
De este modo, los santafesinos respiraron aliviados, más allá de que tendrán que enfrentar al mejor equipo de la Liga Profesional: Independiente Rivadavia (34 puntos), líder de la Zona B, de la tabla anual y del Grupo C con puntaje ideal.
El sábado, dicho está, se enfrentarán mendocinos y santafesinos. Será a las 21.30. En ese mismo horario también jugarán Argentinos Juniors (29) y Lanús (24) en La Paternal. Un rato antes, lo harán Boca (30) y Huracán (22), a las 19 en la Bombonera. Abrirán el fuego en Córdoba con el clásico entre Talleres (26) y Belgrano (26), nada menos.
El domingo, en tanto, será el turno de Rosario Central (28) e Independiente (24), a las 15 en Arroyito. Luego se enfrentarán Estudiantes (31) y Racing (21), a las 17 en La Plata. A las 19, habrá otro duelo histórico entre River (29) y San Lorenzo (22) en el Monumental y a las 21.30, Vélez (28) y Gimnasia (26) en Liniers.
Los cuartos de final
En los cuartos de final, que se jugarán entre el martes 12 y el miércoles, puede haber un derby de Avellaneda. En las senifinales que serán entre el sábado 16 y el domingo 17, un clásico platense. En la final, a disputarse el 24 de mayo a las 15.30 en Córdoba, un Superclásico. En este punto de partida para los playoffs, todo es atractivo. Ahora bien, ¿es el formato que necesita el fútbol de los campeones del mundo?
Por empezar, un campeonato de 30 equipos es casi inédito en la faz de la Tierra. El torneo de Primera División de nuestro país solo es superada por la Premier de Libia, que cuenta con 36 clubes, el mismo número que en la Primera Nacional argentina. La MLS de Estados Unidos tiene 29 equipos, también divididos en Conferencias. “Torneos de más de 20 equipos hubo desde el 76/77 hasta el 86, que se jugaban el Metropolitano y Nacional. En el primer semestre 20 y en el segundo 30 equipos. Salimos campeones en el 78, en el 86 y en el 2022 con más de 20 equipos", explicó Claudio Tapia, presidente de la AFA, intentando justificar la cantidad de participantes.
“Yo también les pregunto: '¿Por qué querés 20 equipos?'. Algunos te dicen: 'Porque en Europa se juegan con 20 equipos'. Pero los europeos viene a comprar jugadores acá, que los formamos nosotros. Dejemos de joder con la competitividad, con desprestigiar a todos como lo hacen. ¿Lo hacen porque les conviene? Está bien, que lo digan", desafió Chiqui.
Es el mismo dirigente que en 2019 afirmaba: “Pensamos que la Superliga no puede tener la cantidad de equipos que tiene hoy. No hay torneos de élite con la cantidad de equipos que tenemos nosotros. Si hilamos fino, hasta tendríamos que tener 18”. ¿Qué cambió? La necesidad de tener más apoyo, especialmente en los clubes del Ascenso.
Inconvenientes en el fixture
Un campeonato multitudinario genera inconvenientes en el armado del fixture. La AFA decidió que no haya Liga, sino dos torneos que se llaman Apertura y Clausura como en la década del noventa. Ahora bien, con el sistema de los playoffs ocurre que es lo mismo cosechar 31 puntos, como logró Estudiantes, o 21, como es el caso de Racing. En México, donde se juega bajo este esquema, al menos se enfrentan todos contra todos y los mano a mano se dirimen en un ida y vuelta con ventaja deportiva para el que más puntos sumó. Aquí, el plus para el mejor ubicado es la localía, lo que puede jugar en contra por la presión del público y como prueba basta lo que sucedió el año pasado.
El propio "Pincha" fue campeón del Torneo Clausura 2025 a pesar de terminar octavo en su zona a la que ingresó gracias a la victoria de Barracas Central contra Huracán en el último partido de la fase preliminar, un encuentro que será recordado por el bochornoso arbitraje de Andrés Gariano, que favoreció al equipo de Tapia con dos penales inexistentes. El Guapo logró la histórica clasificación a la Sudamericana y el conjunto de La Plata terminó dando la vuelta olímpica, justamente ante la Academia, en la final de Santiago del Estero. En la tabla anual terminó en el 15° puesto.
Platense también se dio el gusto de ser campeón en el Torneo Apertura 2025. Fue sexto en la fase de grupos y en los inolvidables playoffs venció a Racing, San Lorenzo, River (por penales) de visitante y le ganó claramente a Huracán en la final, también disputada en el Madre de Ciudades. En la tabla anual se ubicó en el 22° lugar.
Ocho títulos
¿Es justo que sean campeones el 15° y el 22°? ¿El campeón es el mejor? La ridícula Copa que inventaron entre gallos y medianoche para Rosario Central fue oficializada en el inicio del año. El que más puntos consiga en la tabla anual, será campeón de Liga. La situación es bizarra. Hay un campeonato blue que entrega un título para el que más unidades haya cosechado a lo largo de 32 partidos, además de los campeones del Apertura y Clausura, que luego se enfrentarán en el Trofeo de Campeones.
De este modo, Argentina entregará ocho títulos: los cuatro ya mencionados, además de la Copa Argentina, la Supercopa Argentina (entre los ganadores de la Copa Argentina y el Trofeo de Campeones) y la Supercopa Internacional (entre el campeón de Liga y el campeón del Trofeo de Campeones). El año que viene habrá 9 estrellas en juego porque se sumará la Recopa de Campeones (entre el campeón de la Copa Argentina, el de la Supercopa Internacional y la Supercopa Argentina).
Paralelamente, entre 12 y 13 clubes participarán de la Libertadores y la Sudamericana. Con un calendario tan apretado, nada bueno puede salir puertas adentro. Desde el juego, que tiende a ser aburrido, cortado y con pocas emociones, y desde la exigencia. En 16 fechas, 11 entrenadores perdieron su trabajo: Daniel Oldrá (Godoy Cruz), Eduardo Domínguez (Estudiantes), Favio Orsi y Sergio Gómez (Newell's), Marcelo Gallardo (River), Hugo Colace (Atlético Tucumán), Iván Delfino (Estudiantes de Río Cuarto), Damián Ayude (San Lorenzo), Guillermo Farré (Aldosivi), Ariel Broggi (Gimnasia de Mendoza), Gustavo Benítez (Riestra) y Fernando Zaniratto (Gimnasia La Plata).
Los hinchas quieren resultados inmediatos y si no fluyen, basta con mirar a River y Racing. Eduardo Coudet dijo que llegó a “Vietnam” y la derrota con los tucumanos generó todo tipo de críticas. El Chacho pidió aliento. En Avellaneda, el Cilindro fue un polvorín con el empate ante Huracán porque la Academia ganó 1 de los últimos 8 partidos y entró por la ventana a los playoffs. Pero ya lo dijo Gustavo Costas y aplica a todos: “Este semestre fue un desastre, pero podemos ser campeones”. Así es el fútbol argentino, que aunque hagas las cosas mal, te da una luz de esperanza en el medio de las sombras.
Fuente: Agencia DIB