Francisco Ferraro contó la anécdota del Mundial Sub 20 disputado en 2005, cuando a los Países Bajos no les molestaba que lo llamaran internacionalmente como Holanda. Lionel Messi tenía 19 años y era titular indiscutible en aquel equipo que terminó coronando.
“En el segundo tiempo con Alemania, hice el cambio que hacía siempre: salió (Gustavo) Oberman y entró el Kun (Sergio Agüero). Al rato, Chaco Torres se cae, toca la pelota con la mano y lo expulsan por doble amarilla. Ganábamos 1 a 0, (Miguel) Tojo me pregunta a quién iba a poner. 'Tráeme a Biglia', le dije. '¿Quién sale?', me pregunta. 'Messi', le respondí. Cuando hago el cambio, Lionel estaba a 40 metros, lo veo venir, pero no con buena cara. Sin hablar ni gesticular, su expresión lo decía todo. Pasó, le acaricié la cabeza y se sentó en el banco. Entró Lucas, ganamos por la mínima diferencia y pasamos a la ronda eliminatoria, pero 'Leo' tenía una cara... En la concentración, pidió hablar conmigo y me ofreció disculpas. Nunca le gusta salir", contó 'Pancho'.
Messi maduró, claro. A los 39, logró todo lo que se propuso, incluso ganar la copa dorada que alzó Diego Maradona y tanto buscó a lo largo de dos décadas en el equipo nacional.
Hoy, con cuatro títulos en la Mayor, el récord en la Selección y a nivel internacional, ya que logró desplazar al alemán Miroslav Klose como máximo artillero de la historia de los Mundiales, sigue siendo un animal competitivo, como aquel que le sacaba canas verdes a Ferraro. El mismo que se quedó compungido, sentado al pie del banco, aquel 30 de junio de 2006 en Berlín, cuando José Pekerman decidió reemplazar a Juan Román Riquelme pero eligió a Esteban Cambiasso en detrimento de 'La Pulga'.
Uno solo que es titular
Lionel Scaloni supo arropar a Messi. Fueron compañeros en la cita mundialista de Alemania sin sospechar que 20 años después compartirían el plantel en roles diferentes. El santafesino de Pujato fue muy claro en sus conferencias de prensa. “Conmigo 'Leo' va a jugar siempre y, cuando no lo haga, será porque no lo veo en condiciones. En eso no tenemos ningún problema. En el equipo todos saben que hay uno solo que es titular", declaró más de una vez. En ese sentido, la pregunta que todos se hacen en torno al duelo con Jordania es si hay que arriesgar al astro rosarino.
En principio, y teniendo en cuenta que la mayor exigencia llegará desde los 16avos dependiendo del tamaño del rival, Messi debería descansar. Sin embargo, el propio crack ya le manifestó al entrenador que quiere jugar. ¿Arrancará como titular o le dará su lugar a Nicolás Paz para recién saltar a la cancha en el segundo tiempo? En los amistosos, 'Leo' no tuvo problema en esperar su turno. El Mundial es distinto, claro.
Porque por más que relativice los récords -”Son estadísticas a las que no les doy importancia”, suele decir-, Messi sabe que a mayor cantidad de partidos habrá más posibilidades de mantenerse en la cima de los tops scorers mundialistas.
Además, tiene competencia. Kylian Mbappé está afilado y tiene -como mínimo- las Copas del Mundo de 2030 y 2034 para seguir escribiendo su propia leyenda. Da la sensación de que este es el último baile del “10” argentino. Parece difícil que siga vigente a los 43 años. Habrá que esperar. Por lo pronto, hoy está con el pie caliente y el impulso de la contundencia.
Messi disfruta los últimos minutos
"No me gusta salir. Es más, prefiero entrar y jugar menos que tener que salir. Muchos partidos se definen al final o casi todos. Encontrás más los espacios, la gente está más cansada. Se disfrutan más los últimos minutos, en los primeros siempre es un partido trabado y con pocas situaciones, pocos espacios", proclamó Messi hace algunos años, explicando porqué prefiere arrancar en el banco que ser reemplazado.
Bajo esta coyuntura, tal vez le de espacio a Paz, por quien Como le pagará 60 millones de euros al Real. El chico de 21 años nació en Madrid, se crió en España, pero eligió jugar para el país nativo de sus padres. Hoy es el alter ego de Messi. ¿Podrá desarrollarse y tener su propio lugar en la Selección? A Paulo Dybala lo puso en un lugar incómodo. El propio cordobés declaró que jugar a la sombra del crack lo complicaba. Y terminó por ser una cruz en su carrera. Fue campeón del mundo pero no está entre los convocados que disputan el Mundial en Estados Unidos, Canadá y México.
Messi es la única duda para enfrentar a los jordanos, que perdieron ante Austria y Argelia y quedaron eliminados. Dibu Martínez, en cambio, será de la partida. Quiere ser el arquero con mayor cantidad de vallas invictas de la Selección Argentina. Le importan los récords. A 'Leo', aunque no lo diga, también. ¿Seguirá rompiendo redes? Como titular o entrando en el segundo tiempo, no tengan dudas.
Fuente: Agencia DIB