Cristian Graf, el único sospechoso del crimen de Diego Fernández Lima, cuyo cuerpo fue hallado enterrado en una casa de forma fortuita en el barrio porteño de Coghlan, fue interceptado por cámaras de televisión cuando llegaba a su casa luego de declarar como testigo en la fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Nº61.
Cristian Graf, sospechoso del crimen de Coghlan, fue sorprendido por la prensa al llegar de la fiscalía: qué dijo
Graf, de 56 años, es el principal sospechoso del crimen del joven de 16 años, cuyo paradero era desconocido desde 1984 y sus huesos fueron encontrados al lado de la casa en la que vivió apenas un año el músico Gustavo Cerati.
En tanto, este lunes, en un móvil de El Trece, la periodista Mercedes Ninci habló con Graf cuando llegaba a su casa luego de ser indagado en el marco de la investigación. El hombre se mostró incómodo, ya que Ninci le preguntó directamente si era “el asesino”, el propio Graf la miró desconcertado, hizo un chiste extraño sobre haber matado a su padre y le pidió que se retirara.
En tanto, Graf se volvió sospechoso en la causa, cuando un testigo inesperado pupso en la mira a un excompañero de colegio de Fernández hace algunos días. El fiscal Martín López Perrando, a cargo de la investigación, confirmó luego que se trataba de Cristian Graf, un amigo del joven desaparecido que vivía, justamente, en la casa donde encontraron los huesos.
Graf es cuestionado no solo por haber sido compañero de Diego Fernández Lima y vivir en la casa del estremecedor hallazgo, sino por haber dado tres hipótesis contradictorias a los trabajadores que hallaron los huesos, en el escenario en el que fueron encontrados.
El caso
El martes 20 de mayo la rutina de una obra en el barrio de Coghlan se transformó en una escena de investigación policial digna de una serie: aparecieron restos humanos en una casa que había sido alquilada años atrás por el músico Gustavo Cerati.
“Estábamos perfilando la medianera, y de repente, uno de los muchachos, mientras paleaba, vio que se abría un hueco y empezaron a caer restos hacia la obra”, reveló Daniel Scarfo, el encargado del trabajo en el lugar. Entre los restos, como en un capítulo de la serie Criminal Alemania, había un reloj Casio, pieza clave para la pesquisa, ya que se trata de un modelo de la década del ’80.
En tanto, aunque el crimen prescribió, la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Nº61 avanza con su pedido por un juicio por la verdad para determinar qué pasó y quiénes fueron los responsables.
Lo que se sabe a partir de los datos aportados por la familia de Fernández Lima es que la víctima desapareció el 26 de julio de 1984, después de haber ido al colegio hasta el mediodía.
El día de su desaparición, el joven asistió a clases por la mañana, almorzó en su casa con su mamá Irma y después pidió plata para ir a la casa de un amigo que vivía a pocas cuadras. Esa fue la última vez que su madre lo vio: a lo largo de estos 41 años, la mujer nunca dejó de buscarlo ni desconectó su teléfono de línea, con la esperanza de que su hijo, algún día, volviera a llamar. (DIB) ACR