Así avanza la demolición del depósito que se incendió en diagonal 77 y puso en alerta a la ciudad
Con maquinaria pesada y acceso restringido, comenzó este lunes la demolición del edificio siniestrado en La Plata. El operativo durará al menos tres semanas
Completamente destruido y con riesgo de colapso, el edificio que funcionaba como depósito en diagonal 77 y 48 empezó a ser demolido este lunes por la mañana. La intervención, autorizada por la Justicia y supervisada por el Municipio de La Plata, busca evitar nuevos derrumbes tras el incendio del 16 de julio, que obligó a evacuar a unas 190 familias y paralizó la vida cotidiana del barrio.
El operativo está a cargo del Grupo Mitre, una empresa especializada en demoliciones controladas que instaló maquinaria pesada en el lugar desde el viernes. Se trata de una demolición mecánica, que se aplica de manera progresiva desde los pisos superiores hacia la base, con el objetivo de aliviar la estructura sin provocar desprendimientos descontrolados.
Desde el lugar de los hechos, el intendente Julio Alak confirmó que los trabajos se extenderán por al menos tres semanas. “Hoy empezó la demolición, pero va a durar aproximadamente tres semanas”, afirmó en diálogo con No es una copia. “Es una obra compleja y los vecinos no van a poder volver en ese tiempo. El tránsito va a seguir cerrado”, agregó.
Al mediodía, la imagen del lugar no reflejaba aún grandes transformaciones. Las máquinas estaban detenidas y el movimiento era escaso. Solo algunas cámaras de televisión permanecían apostadas con trípodes, mientras los operarios almorzaban. “Está prácticamente igual que hace unos días, le han comido un poquito con la pala en las partes de arriba, pero la estructura está más o menos similar”, relató un testigo.
Entre los vecinos, el ambiente mezcla alivio y desconfianza. “La semana pasada todavía estaba el olor, ahora ya por suerte se fue”, comentó un hombre que vive a pocos metros. Un camarógrafo de un canal nacional resumió la escena: “Viene lento. Ahora pararon, seguro en un rato retoman, pero va muy lenta la cosa. Nos dijeron 15 días, tres semanas”.
Y es que la demolición es controlada y con descarga progresiva, retirando peso desde arriba hacia abajo para alivianar la estructura. El proceso se realiza con dos grandes grúas de 21 metros: una equipada con mordaza hidráulica, que actúa desde el exterior, y otra con pala para remover elementos inestables en altura.
En total, más de una decena de operarios especializados participa del operativo. El procedimiento es supervisado por el Colegio de Ingenieros y por profesionales del Departamento de Ingeniería Civil de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), específicamente del área de Ingeniería Estructural para Obras Civiles. Colaboran agentes municipales de Obras y Servicios Públicos, Seguridad, Control Urbano y Convivencia, Salud y Emergencias Territoriales, además de efectivos de la Policía Bonaerense, Infantería, Bomberos, Defensa Civil y la Cruz Roja.
El predio permanece vallado y con acceso exclusivo para los operarios. El tránsito está interrumpido y la zona mantiene un perímetro de seguridad ante el riesgo de caída inminente de sectores altos del edificio. “Se está por caer la zona más preocupante, que es la punta. El piso superior va a caer sobre el segundo en cualquier momento. Hay un supervisor arriba que va guiando el procedimiento”, advirtió Alak.
El jefe comunal también explicó que la Municipalidad debió contratar a la empresa responsable de la demolición “porque los propietarios no estaban en condición de hacerlo”. Añadió que el costo será afrontado inicialmente por el Estado local, pero luego deberá ser reintegrado por la empresa dueña del inmueble, que estaba clausurado y sin habilitación al momento del incendio.
El siniestro del 16 de julio no dejó víctimas fatales, aunque las consecuencias materiales y sociales fueron significativas. Muchos de los evacuados eran estudiantes universitarios sin red familiar en la ciudad, que debieron ser asistidos por el Municipio. “Es un hecho triste y lamentable para la ciudad, pero hay que salir adelante”, expresó Alak.
Durante el incendio, las explosiones alertaron a toda la zona céntrica. “Parecía que se había declarado una guerra en el centro de la ciudad”, describió el intendente. “Las explosiones fueron por el Telgopor y la propagación rápida se dio por el alto contenido plástico de los electrodomésticos”.
A modo de comparación, Alak recordó que “el último gran desastre fue el incendio del Teatro Argentino en 1977”. Casi medio siglo después, La Plata volvió a enfrentar una emergencia de magnitud.
Cómo funciona la demolición mecánica
La demolición mecánica es una técnica utilizada para desmantelar estructuras con maquinaria pesada. En este caso, el procedimiento incluye:
- Desmontaje progresivo desde la parte superior hacia la inferior.
- Uso de excavadoras, retroexcavadoras y martillos hidráulicos, operados por personal especializado.
- Control de caída de materiales para evitar daños en los inmuebles linderos.
- Supervisión constante, con personal ubicado en altura para guiar el proceso.
- Intervención por zonas, comenzando por los sectores más inestables, como el tanque de agua en altura.
- Seguridad estructural garantizada mediante técnicas que impiden que las losas se desplacen de forma brusca.
Este enfoque permite combinar rapidez con control técnico, algo fundamental en zonas urbanas densamente pobladas y con edificaciones colindantes comprometidas.