El policía bonaerense Cristian Alejos fue condenado a 18 años de prisión por haber asesinado a un adolescente de 14 años por la espalda y cumplirá la condena con arresto domiciliario hasta que la sentencia quede firme, mientras que otros dos agentes fueron penados por encubrimiento.
Condenan a 18 años de prisión a un policía que mató a un adolescente por la espalda
La decisión fue tomada por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 2 de Quilmes, integrado por los jueces Félix Gustavo Roumieu, María Cecilia Maffei y Rodrigo Gabriel Bagini.
Alejos integraba la Unidad Táctica de Operaciones Especiales (UTOI) y en la noche del 29 de julio de 2017 le disparó por la espalda en Quilmes a Matías Banuera (14), quien transitaba junto a un amigo de 13 años que no fue alcanzado por los disparos.
Desde la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) advirtieron que la condena fue por el delito de homicidio simple y no contempló “los agravantes que había solicitado en sus alegatos” ese organismo. Recordó que la víctima fatal y su amigo “eran niños y no iban armados”.
La CPM también señaló que “a pesar de la condena, y en una nueva muestra del tratamiento diferencial que se brinda a las fuerzas de seguridad, no será de cumplimiento efectivo sino con arresto domiciliario hasta que la sentencia quede firme”. En tanto, detalló que Maffei votó en la pena a favor del cumplimiento efectivo
La Justicia quilmeña condenó además a los efectivos Maximiliano Aguirre y Lucas Bullosa a tres años de prisión de ejecución condicional por el delito de encubrimiento, por no haber dado aviso a un servicio de emergencias ni haber formulado la denuncia del asesinato.
“De haber considerado la pertenencia a la fuerza de seguridad, conforme fuera solicitado por la CPM, les hubiera correspondido una pena superior, de hasta 6 años por el agravante del tipo penal. Los jueces desestimaron su carácter de funcionarios públicos y la obligación de denunciar los hechos”, señaló el Comité.
“La sentencia vuelve a reflejar la diferencia de criterios con que la justicia penal evalúa las acciones de los jóvenes pobres –principal grupo social que se hacinan en las cárceles bonaerenses-, quienes por delitos de menor gravedad y condenas incluso pequeñas de uno o dos años, cumplen prisión efectiva sin acceder a un arresto domiciliario, incluso padeciendo enfermedades graves; y las de los funcionarios públicos que integran las fuerzas de seguridad, que son juzgados por graves violaciones de derechos humanos y acceden fácilmente a una morigeración”, agrega el escrito de la CPM. (DIB) MT