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23 de julio de 2019 - 10:22

Un estudio del Conicet reveló que existen dos especies de corvina negra

La Plata, jul 23 (DIB).- Un estudio del Conicet reveló que,
a diferencia de lo que se creía, existen dos especies de corvina negra y que la
que habita en el Atlántico Sur es diferente a la de Atlántico Norte.

Hasta ahora se creía que este pez pertenecía a una única
especie (Pogonias cromis) y su distribución estaba definida en las costas del
océano Atlántico Norte -de Estados Unidos a América Central-, y en las del
Atlántico Sur, desde Río de Janeiro hasta la zona cercana a Bahía Blanca,
dejando un vacío de unos 8 mil kilómetros entre un punto y otro.

Sin embargo, un estudio de investigadores del Conicet de
reciente publicación en Plos One reveló que la que habita en los mares de
América del Sur es de una especie distinta a aquella. Y el disparador fue un
sonido.

En efecto, cuando se siente atacada la corvina negra lanza
un ruido de alarma. Es por eso que se la suele llamar black drum, el término en
inglés para decir tambor negro. Recientemente, un grupo de investigadores
uruguayos analizó ese sonido y sus mediciones determinaron que es muy distinto
en cantidad de pulsos el que emiten las del norte y las del sur.

“Evidentemente eso tenía que estar regido genéticamente,
entonces a nosotros se nos ocurrió buscar qué diferencias había además en el
aspecto morfológico”, explicó María de las Mercedes Azpelicueta, investigadora
del Conicet en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad
Nacional de La Plata (FCNyM, UNLP) y primera autora del estudio.

Al principio, la búsqueda de los expertos fue desalentadora
porque los parecidos entre una y otra son muchos: el número de escamas, las
características de la boca y la potente mandíbula de las que se valen para
romper su alimento ?moluscos, cangrejos, entre otras presas?, todo coincidía.
Hasta que un carácter en particular les allanó el camino.

“Pudimos encontrar una particularidad en los radios de la
espina dorsal en los ejemplares juveniles de más de 25 centímetros. Hasta ese
tamaño los radios son iguales, pero a partir de ahí en las del sur comienzan a
engrosarse de manera evidente, mientras que en las del norte tienen una forma
más fina, como una lámina. Y algo parecido ocurre con la aleta anal. Además,
encontramos una diferencia en la  forma
de la vejiga, que está provista de unos músculos especiales y permite que la
corvinas hagan su ruido característico”, indicó Azpelicueta.

Con esos datos, comenzaron a contactarse con distintos
museos para obtener imágenes tanto externas como radiográficas de los
ejemplares guardados en sus colecciones que permitieran cotejarlo, además de
recorrer pesquerías y acopiaderos de peces de Argentina y Uruguay. Gracias a
ese trabajo de recolección pudieron obtener más de 100 muestras para realizar
el análisis morfológico. Por otra parte, mediante el aporte de un grupo de
expertos brasileños, se estudiaron a nivel molecular otras 50 piezas, hecho que
arrojó una clara diferencia entre los componentes moleculares de una y otra, y
sirvió para confirmar la hipótesis de los investigadores y concluir que se
trata de dos especies distintas.

“Al principio pensamos que era una especie nueva, pero por
un carácter particular que presentan una gran cantidad de barbillas en el
mentón la reasignamos a Pogonias courbina, colectada en el Río de la Plata en
1767 y descripta en 1803”, destacó.

El ejemplar colectado en 1803 era el único descripto para P.
courbina y se configuraba como el holotipo de la especie, es decir la muestra
de referencia que se usa en taxonomía para la comparación y asignación de los
hallazgos posteriores. Se encontraba en París, Francia, pero por el paso del
tiempo y, según se cree, a raíz de los conflictos bélicos que atravesó Europa a
lo largo del siglo XX, se perdió.

“Eso nos llevó a elaborar lo que se conoce como un neotipo,
esto es el nuevo material de referencia de la especie, que reemplaza a aquel”,
subraya Azpelicueta. La pieza se encuentra en el Instituto de Investigaciones
Marinas y Costeras (IIMyC, CONICET-UNMdP), cuyos investigadores participaron
del trabajo.

Hablar de corvina negra es referirse a un trofeo muy buscado
en la pesca comercial y deportiva. Los ejemplares lcanzan un tamaño superior al
metro y medio de largo y hasta unos 50 kilogramos de peso.

En la localidad bonaerense de Claromecó, en el partido de
Tres Arroyos, se realiza cada año el concurso de pesca denominado “Las 24 horas
de la Corvina Negra”, al que llegan pescadores de todo el país. (DIB) MCH

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