La Plata, jul 11 (DIB).- Dos policías resultaron heridos a
balazos, uno de ellos de gravedad, en un tiroteo entre integrantes de la
Policía Federal y de la Bonaerense durante un supuesto procedimiento en una estación
de servicio de la ciudad de Azul. La balacera involucró a cuatro policías, tres
federales y uno de la DDI de Azul, quienes estaban todos vestidos de civil y
habían llegado a la estación de servicio en autos sin identificación,
presuntamente en busca de una persona vinculada con el narcotráfico.
Dos policías heridos a balazos en un tiroteo entre federales y bonaerenses en Azul
El oficial de la Policía Bonaerense, teniente Diego Coronel,
sufrió las lesiones más graves: recibió un disparo en el abdomen. No bien
ingresado al Hospital Pintos tuvo que ser operado, según informó el medio local
El Tiempo. En ese intercambio de disparos, el efectivo federal, cabo Sergio
Raúl Ferreyra, sufrió lesiones en una rodilla y un tobillo “que no presentan
riesgo para su vida”, dijo el periodista Fabián Sotes al canal C5N. También fue
trasladado al hospital municipal de Azul.
La causa penal que se inició la está instruyendo ahora
Gendarmería Nacional y se tramitará a través de uno de los juzgados federales
con asiento en Azul.
Mañana de sangre
El tiroteo se produjo a las 8 de la mañana en una estación
de servicio situada a la altura del kilómetro 301 de la Ruta Nacional número 3,
en cercanía del ingreso a esa localidad del centro de la provincia de Buenos
Aires.
En el marco de un confuso episodio que ahora es materia de
investigación, en ese hecho donde ambos efectivos resultaran heridos estuvieron
involucrados también dos policías más de la Delegación Azul de la Federal.
“Estaban haciendo un trabajo de campo, todavía no está muy
claro qué era lo que estaban investigando. Se habla supuestamente de que
buscaban a una persona relacionada con alguna causa de narcotráfico que podría
estar en ese momento en ese lugar. Al parecer, la estaban investigando desde
lugares distintos y sin saber que ambas fuerzas estaban involucradas en la
misma investigación”, afirmó Sotes.
Fuentes allegadas a la investigación establecieron que los
numerarios de ambas dependencias de seguridad estaban vestidos de civil y que
se movilizaban en vehículos no identificados de las fuerzas a las que
pertenecen.
Los otros policías federales implicados en el tiroteo fueron
identificados como Matías Quiroga y Mauricio Marcolongo.
El efectivo de la DDI Azul se movilizaba en un Volkswagen
Bora, un vehículo que sería de su propiedad, mientras que los tres agentes de
la Federal lo hacían en un Ford Focus.
No bien el hecho se produjo, al lugar concurrieron
funcionarios pertenecientes a la Justicia provincial y federal. También fueron
convocados peritos y personal médico, para que en ambulancias trasladaran a los
heridos al hospital.
Hace dos meses en
Avellaneda
El 29 de marzo se produjo otro tiroteo entre federales y
bonaerenses en una estación de servicio de la localidad de Avellaneda, en el
sur del Conurbano, en el que murió un comisario de la fuerza provincial.
Ocurrió en momentos en que los uniformados de la Policía Bonaerense estaban
extorsionando a una mujer a quien le habían reclamado el pago de $ 200 mil,
aparentemente para no implicarla en una causa por narcotráfico.
La víctima ya había pagado $ 30.000 a los policías, pero
denunció a los uniformados en la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio
número 4 de Avellaneda, que dio intervención a la División Antidrogas de la
Policía Federal.
Tras esto, la fiscal organizó un operativo para intentar
desbaratar a la banda en plena acción, por lo que cuando estaban por recibir el
resto de la extorsión, un grupo de Policías Federales de civil les cruzó un
auto, por lo que se inició un tiroteo que terminó con uno de los policías
extorsionadores muerto.
Por otro lado, dos agentes de la federal resultaron heridos:
uno de ellos recibió disparos en el abdomen, en la pierna izquierda y el
mentón; el otro fue baleado en el muslo. (DIB) MM