La Plata, jul 22 (DIB).- El Gobierno nacional compró las
primeras 100 pistolas Taser para las fuerzas de seguridad, operación que tuvo
un costo de más de 5 millones de pesos, y que pasarán a formar parte de su
dotación para contar, según afirman las autoridades, con un medio no
letal a la hora de realizar detenciones de personas que estén en situación
de poner en peligro a terceros o a sí mismos en contextos de alta concentración
de público, como en andenes ferroviarios, vía pública o terminales
aeroportuarias.
Compran las primeras 100 pistolas Taser para las fuerzas federales
Tras el proceso de licitación, el Poder Ejecutivo se inclinó
por la oferta de la empresa Axon, que entregará 100 pistolas, 1000 cartuchos
operativos y 600 para capacitación. La operación de compra fue de
5.285.000 pesos: cada pistola costó $36.635, mientras que el valor de los
cartuchos operativos fue de $1.005 y los de capacitación, $966.
La adquisición de este tipo de armamento no letal se da a
casi tres meses de la reglamentación del uso e implementación por parte del
Gobierno. En mayo pasado, mediante la resolución 395/2019 publicada en el
Boletín Oficial, se había establecido que en agosto de 2019 empezarían a
ser utilizadas estas armas electrónicas por los efectivos de la Policía
Federal, la Gendarmería, la Prefectura y la Policía de Seguridad Aeroportuaria
(PSA), para tareas de prevención de delitos en terminales aeroportuarias,
portuarias y ferroviarias.
De acuerdo a la legislación vigente, este tipo de pistolas
serán empleadas “para inmovilizar, proceder a la detención o para impedir
la fuga de quien manifieste peligro inminente de lesionar a terceras personas o
de auto lesionarse”, cuando deba ejercerse la legítima defensa propia
o de terceras personas; o “para impedir la comisión de un delito de acción
pública”.
“Ante el necesario empleo de armas electrónicas no
letales, funcionarios de las fuerzas policiales y de seguridad federales
deberán identificarse como tales de viva voz advirtiendo su inmediata
intervención, salvo que dicha acción pueda suponer un riesgo de lesiones para
otras personas, o cuando resultare ello evidentemente inadecuado o inútil,
dadas las circunstancias del caso”, continúa la norma.
Las pistolas Taser generan una descarga eléctrica que
inmoviliza a un potencial agresor. Cuando son disparadas, unos dardos guiados
por un cable por una distancia de hasta diez metros provocan una descarga de
400 volts durante cinco segundos. Eso inmoviliza de inmediato a un atacante. El
arma, además, graba toda la secuencia de uso -en imágenes y en audio-, por lo que
pueden verificarse posteriormente las condiciones de tiro (eso no ocurre con
las armas de fuego reglamentarias). (DIB) FD