La Plata, sep 30 (Por José Giménez, de Agencia DIB).- La
mitad de los jóvenes de la provincia no cuentan con computadora ni acceso a
internet en su hogar y el 27,5% directamente no utiliza la web, un número que
profundiza la brecha tecnológica y genera preocupación en los expertos.
Brecha digital: la mitad de los jóvenes no tiene computadora ni acceso a internet
Los datos surgen de un trabajo que el Observatorio de la
Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA) realizó
para la Defensoría del Pueblo bonaerense, y corresponden al año 2017.
Según el informe, el 47,9% de los niños y jóvenes de entre 5
y 17 años no cuentan con una computadora en su hogar, mientras que el 53,6% no
tiene acceso a internet en su vivienda. Además, el 27,5% no ingresa en ningún
momento a la web.
Asimismo, a medida que desciende el estrato social aumenta
el déficit en la posibilidad de contar con ambos recursos: mientras el estrato
medio alto accede en su totalidad a ambos, el estrato “muy bajo” no tiene computadora
en un 69,2%, y sufre la falta de internet en un 74,3%.
Esto marca una profundización de la brecha tecnológica que
afecta profundamente a los sectores sociales más vulnerables. Alejandro Garay,
secretario de Educación de la Defensoría, explicó a DIB que esta situación
“acentúa las desigualdades educativas que se expresan después en las opciones
de los chicos, si deciden trabajar o continuar con sus estudios.
Así, en el caso del acceso a internet hogareño, el sector
medio alto cuenta con un acceso total, mientras que en los sectores medios el
81,9% cuenta con el servicio. En tanto, en los sectores bajos el número de
jóvenes con acceso a la web desciende al 45,9%, mientras que para en el estrato
más bajo llega apenas al 25,7%.
En ese marco, el informe destaca que el 48,8% de los niños
del estrato “muy bajo” no utilizan internet, a diferencia del estrato medio
alto en el cual un 4,6% no hace uso. De modo inverso, en los sectores más
pobres solo el 15,5% usa internet por más de dos horas diarias, mientras que en
la clase media alta ese hábito se observa en el 45,4% de los casos.
El uso de internet diario también resulta diferencial según
los grupos de edad: un 35,5% de niños entre 5 y 12 años no usan internet,
mientras que entre los adolescentes, solo un 14,6% no lo hace. Inversamente, se
observa que el uso durante más de 2 horas en el día se da más frecuentemente en
los adolescentes (49,2%) que los escolares (19,6%).
La frecuencia e intensidad en el acceso a la web es otro
aspecto destacado del informe. Como se dijo, el 27,5% de los jóvenes no usa
internet en ningún momento del día, mientras que el 13,7% lo hace menos de una
hora diaria, el 27,2% entre una y dos horas, y el 31% más de dos horas.
Celulares
Otro terreno en el que la brecha social golpea con fuerza es
en el acceso a un teléfono móvil, que en la actualidad se erige como el
dispositivo a través del cual más se accede a internet.
El 39% de los chicos entre 5 y 17 años en el Gran Buenos
Aires tiene un celular propio. El número también asciende conforme mejora el
nivel socioeconómico: solo el 25,9% de los jóvenes del sector “muy bajo” cuenta
con un aparato, mientras que en el nivel medio alto el número asciende al
62,2%. La tenencia, por lo demás, se acentúa con la edad: el 76% de los
adolescentes encuestados dijo tener celular, una cifra que baja al 15,8% para
los chicos entre 5 y 12 años.
Paradojas
Según se destaca en la encuesta, del total de niños y
adolescentes encuestados, el 21% se halla en situación de déficit escolar, esto
es, que no asiste a la escuela o lo hace con sobreedad.
A nivel general, el déficit escolar es más alto (23,8%) en
aquellos jóvenes que no cuentan con acceso a internet que en aquellos que sí
tienen (18,2%).
Para Garay, este dato es central: “el informe verifica que
la falta de computadoras y de acceso a internet en los hogares es un problema
importante”. El especialista menciona además que “los sectores bajos tienen
pocas posibilidades de vincularse con la tecnología, más aún luego de la
suspensión del Plan Conectar Igualdad”, el programa establecido por el gobierno
de Cristina Kirchner, que consistía en la entrega de netbooks a estudiantes
secundarios.
Garay sostiene además que este déficit “compromete el
tránsito en el estudio y en su futura inserción en el mundo del trabajo”.
No obstante, la encuesta advierte sobre un dato curioso: si
bien en un nivel general el acceso a internet mejora la performance escolar en
los sectores más pobres, en la clase media y media alta produce el efecto
contrario.
Así, en el sector “muy bajo”, el déficit escolar en aquellos
que no cuentan con internet asciende al 33,6%, mientras que baja al 15,4% para
los casos que sí cuentan con la web. En el caso del sector bajo, la mala
performance baja del 32,5% al 18%.
Por el contrario, en el nivel medio y medio-alto se exhiben
mejores números en aquellos jóvenes que no cuentan con internet. En el sector más
alto de la pirámide, por caso, el 12% de quienes no acceden a la web presenta
déficit, número que sube al 14,5% para los casos en los que sí utilizan el
servicio.
Si bien en el informe de la UCA no se explican las razones
del fenómeno, los especialistas arriesgan a que a mayor exposición existe un
mayor uso de internet para cuestiones lúdicas, en detrimento de los procesos de
enseñanza. (DIB) JG