En lo que va del año, según datos oficiales, ya se registraron más de 38 mil casos de virus sincicial respiratorio (VSR) en Argentina, un cuadro potencialmente grave sobre todo en bebés durante su primera temporada invernal. Se vienen semanas muy frías, lo que podría traducirse en un incremento de casos.
Virus Sincicial Respiratorio: ya hubo más de 38.000 casos de bronquiolitis en lo que va del año
A pesar de la exitosa implementación de la inmunización materna para proteger a los bebés contra el Virus Sincicial Respiratorio (VSR), aún hay oportunidades para seguir reforzando la prevención.
De acuerdo con información del Ministerio de Salud de la Nación, el VSR es la causa más frecuente en casos de bronquiolitis y neumonía en menores de un año y está detrás de gran parte de las hospitalizaciones pediátricas por enfermedad respiratoria aguda grave. La carga de enfermedad se concentra especialmente en menores de 12 meses.
“El VSR es un virus de circulación estacional. Su circulación transcurre generalmente coincidiendo con las temperaturas más frías del año. Durante este período, el VSR es el causante del 60 al 80% de las bronquiolitis. Resulta imposible predecir qué lactantes desarrollarán enfermedad grave, ya que cerca del 80% de los casos ocurren en bebés previamente sanos, nacidos a término y sin factores de riesgo identificables”, señaló el doctor Nestor Vain, médico pediatra y neonatólogo, jefe de Neonatología y Pediatría de los Sanatorios de la Trinidad Palermo y Ramos Mejía.
Vacunación materna
En nuestro país, la implementación de la vacunación materna en el calendario nacional representó un avance importante en la prevención de este virus. Además, este año, el Ministerio de Salud de la Nación incluyó el anticuerpo monoclonal de acción prolongada, nirsevimab, que se aplica directamente a los bebés, en todas las jurisdicciones del país para reducir la morbimortalidad asociada al VSR en bebés prematuros y niños con cardiopatías congénitas.
Sin embargo, persiste una brecha significativa de protección que deja desprotegidos a miles de bebés vulnerables durante la temporada de mayor circulación viral.
El caso cordobés
En este sentido, como provincia pionera, el Ministerio de Salud de la provincia de Córdoba decidió fortalecer la estrategia de prevención contra el VSR y la complementó mediante la adquisición de cerca de 10 mil dosis del anticuerpo monoclonal para aplicar a todos aquellos niños nacidos a partir de enero de 2026 que no estén protegidos contra el VSR.
La estrategia propuesta por la provincia mediterránea tiene como objetivo promover la equidad en el acceso a medidas de prevención de Infecciones Respiratorias Agudas Bajas como la bronquiolitis en niños, ya sea atendidos en instituciones del sector público como privado de salud.
Esta innovación consiste en la inmunización con nirsevimab mediante la administración a recién nacidos previo al alta de las maternidades y en los niños nacidos a partir del 1° de enero de 2026 que cumplan criterios de elegibilidad, lo que garantiza su acceso en vacunatorios habilitados de la red provincial de salud.
Una carga elevada
Los datos epidemiológicos nacionales revelan que, a pesar del avance significativo que representó la implementación de la vacunación materna desde 2024, la carga de enfermedad por VSR en nuestro país persiste elevada. Esto evidencia que la estrategia actual, si bien valiosa, no es suficiente para proteger a todos los lactantes vulnerables a su primera temporada de exposición al VSR.
Según el BEN, en las primeras 22 semanas de 2026 se registraron más de 38.000 casos de bronquiolitis, mientras que se acumulan 563 casos hospitalizados por VSR en lo que va del año.
En los últimos años la circulación del VSR ha mostrado un comportamiento más tardío, asociado a la mayor presencia de influenza, con picos desplazados hacia semanas más avanzadas. Este patrón también se observó recientemente en el hemisferio norte. En este contexto, se espera un aumento de los casos en las próximas semanas. Este retraso representa una oportunidad clave para avanzar en la protección de los lactantes antes de su primera temporada de exposición al VSR.
¿Por qué quedan bebés desprotegidos?
La vacunación materna contra el VSR ha demostrado adecuada eficacia, efectividad y seguridad, con una duración de protección de aproximadamente 6 meses luego de la inmunización de la madre. No obstante, como se trata de una intervención estacional debido a la duración de los anticuerpos transferidos por la madre al bebé, muchos lactantes nacidos fuera del período de inmunización no cuentan con esa protección inicial.
“Es importante proteger a todos los bebés durante el primer año de vida mediante una estrategia integral: vacunación materna durante la ventana establecida por la campaña y el anticuerpo para todos aquellos bebés que no estén protegidos. Es decir, todos los niños nacidos entre septiembre y enero de 2026, bebés de madres no vacunadas, bebés prematuros y bebés nacidos antes de los 14 días posteriores a la vacunación de la madre, que es el tiempo necesario para que la madre desarrolle anticuerpos y los transfiera al bebé”, destacó Vain.
Estrategia integrada
“Hoy estamos en un momento muy diferente al de años atrás, porque disponemos de herramientas preventivas que permiten reducir significativamente el impacto del VSR en la población infantil. Por eso, distintas sociedades científicas promueven estrategias integradas que aseguren que todos los lactantes puedan llegar protegidos a su primera temporada de circulación viral”, agregó el especialista.
Esta estrategia combinada se alinea con recomendaciones nacionales e internacionales como la de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica (SLIPE) que recomienda dos alternativas: anticuerpos monoclonales de acción prolongada para todos los lactantes o una estrategia mixta que combine vacunación materna con anticuerpos monoclonales, para aquellos grupos no protegidos por la vacunación.
Por otra parte, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), que tiene en cuenta la carga de enfermedad y el riesgo aumentado de enfermedad grave durante el primer año de vida en lactantes sin factores de riesgo, recomienda que la estrategia de vacunación materna debe integrarse con el uso de anticuerpos monoclonales de larga duración ampliando la indicación de uso a los bebés no alcanzados.
Asimismo, la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica (SADIP) recomienda una estrategia integrada que combine la vacunación materna estacional con la inmunización con anticuerpos para todos los menores de un año que en su primera temporada de exposición al virus no estén adecuadamente protegidos por la vacunación materna.
Y la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE) resalta la importancia de una estrategia combinada para lograr mayor equidad en la protección de los lactantes contra el VSR, asegurando que ningún bebé quede desprotegido por las limitaciones de una única estrategia de prevención.
El doctor Vain cerró: “La mayor carga de enfermedad por VSR se concentra justamente en los bebés que atraviesan su primer año de vida sin protección específica. El impacto del VSR no se limita sólo a la salud de los bebés, ya que implica además una carga significativa para el sistema de salud, con costos asociados a consultas médicas, internaciones y el uso de recursos hospitalarios, como camas, oxígeno, estudios, etc. Por otro lado, las infecciones por VSR en lactantes dejan frecuentemente secuelas como hiperreactividad bronquial (asma), otitis, entre otras, y son frecuentemente causa de consulta en los servicios de emergencia. Por eso es tan importante implementar las herramientas de prevención disponibles actualmente para proteger a todos los bebés”.
Fuente: Agencia DIB