El temporal que azotó el sur del partido de Cañuelas el fin de semana dejó graves consecuencias en el área rural, en especial, en la Escuela Primaria N° 19 Bernardino Rivadavia, en el paraje La Noria, cuyo techo fue arrancado por completo y el edificio semidestruido.
Cañuelas: una centenaria escuela rural quedó destruida por el último temporal
Se trata de la Primaria N° 19, una escuela rural de Cañuelas con 120 años de historia. Su techo fue arrancado por completo y las paredes quedaron muy dañadas.
Si bien hubo daños en varias escuelas, la del paraje La Noria -donde tuvo epicentro el temporal- fue la más afectada al punto que se duda que pueda abrir para el inminente inicio de clases.
Un equipo integrado por consejeros escolares de Cañuelas e inspectores de Infraestructura hizo una evaluación preliminar: el techo fue levantado por el viento y las paredes sintieron el impacto. Afortunadamente los baños -renovados hace cuatro años- se encuentran en buen estado, pese a la caída de árboles en las inmediaciones, informó El Ciudadano de Cañuelas.
Las paredes de la escuela están seriamente dañadas.
Una escuela rural con 120 años de historia
La Escuela Primaria N° 19 nació en 1906, poco después de que abriera la estación La Noria, del Ferrocarril Sud. Los alumnos eran hijos de empleados ferroviarios y colonos de la zona. Está ubicada a unos diez kilómetros de la RN 3 -a la altura del kilómetro 76-, a la que la une un camino de tierra que no siempre suele estar transitable.
Actualmente con una matrícula reducida pero significativa para la zona: nueve alumnos, a los que este año se sumaría un décimo. Las autoridades remarcaron la importancia de garantizar el derecho a la educación es la misma para uno o para mil estudiantes.
Entre las opciones que se evalúan están el traslado de los alumnos a escuelas cercanas —como la Escuela N° 8, ubicada a unos 10 kilómetros, o la N° 13, aún más distante— o soluciones transitorias, por ejemplo, una escuela provisoria, que deberán cumplir estrictamente con las condiciones de seguridad.
La fortuna, coinciden todos, fue que el temporal ocurrió durante el receso escolar y no había alumnos ni personal en el edificio al momento del colapso.
Fuente Agencia DIB