La Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones (GLA) entró en una agria polémica con la Asociación Proveeduría Infantil (API) de la ciudad bonaerense de Bragado por el uso de un edificio. Según afirmó la institución en un comunicado, API “pretende apropiarse de un inmueble que pertenece a la Masonería” y que “le fue cedido de manera gratuita para su funcionamiento social desde hace más de 50 años”. En tanto, Diego Tayeldin, consejero escolar por la Unión Cívica Radical y miembro de la comisión directiva de la Proveeduría, cruzó a la GLA: “El comunicado está plagado de mentiras mendaces, patrañas infamantes, descortesías irreverentes, inexactitudes falaces e irrespetuosidades insolentes hacia una institución profundamente querida por la comunidad de Bragado”.
Bragado: dura polémica entre la masonería y la Proveeduría Infantil por la posesión de un inmueble
La Gran Logia Argentina reclama que API “pretende apropiarse de un inmueble que pertenece a la Masonería”, mientras que desde la institución benéfica afirman que “todos nuestros papeles están en orden”.
El texto difundido por la Gran Logia Argentina y reproducido en medios bragadenses asegura que “luego de innumerables gestiones, que incluyeron una reunión con el intendente de Bragado, e intentos de establecer un diálogo sin respuesta con la Asociación Proveeduría Infantil (API), la Gran Logia de la Argentina denuncia públicamente a los dirigentes de dicha Asociación, quienes han decidido terminar una relación con quienes les han prestado una propiedad por más de 50 años con la intención de quedarse con dicho establecimiento, perteneciente a la Gran Logia de la Argentina, poniendo en riesgo las actividades que decenas de personas desarrollan en el lugar”.
La reunión mencionada con el alcalde Sergio Barenghi tuvo lugar a fines de abril, cuando acudió a la ciudad el Gran Maestre de la GLA, Pablo Lázaro. Según se menciona en la web de la Gral Logia Argentina, “se destacó que la ciudad de Bragado contó con la histórica Logia San Martín, que funcionó durante muchos años y acompañó el desarrollo de numerosas instituciones locales que hoy continúan vigentes. Asimismo, se mencionó la existencia de un Templo Masónico en la ciudad, cuya construcción data de principios del siglo XX, constituyéndose como un símbolo del arraigo y la presencia sostenida de la masonería en la comunidad bragadense”. Si bien en ese texto no se detalla, se habla del inmueble de la controversia, ubicado en la calle Núñez al 155 de Bragado.
“Rehenes”
El texto del comunicado continúa: “Los dirigentes de API expusieron la intención de querer quedarse con un inmueble, antes que asegurarse mantener el desarrollo de su actividad por los próximos años. En ese sentido, dejamos en claro que la Gran Logia de la Argentina mostró siempre su voluntad y disposición a dialogar”.
“Esto nos permite deducir -siguen- que existen personas dentro de la Proveeduría Infantil que pretenden utilizar a los menores y las personas con discapacidad como rehenes, con fines personales. En definitiva, no entendemos cómo algunas personas muestran acciones tan ruines escondiéndose detrás de una causa tan noble”.
“Cortaron todo puente”
“La Gran Logia de la Argentina recuerda a la comunidad de la Ciudad de Bragado que desde el año 1968 viene colaborando en forma gratuita y desinteresada con la Asociación Proveeduría Infantil (API), cediendo el uso y goce de las instalaciones sin término y ni canon pecuniario alguno, debido al aprecio por la tarea solidaria que presta a menores y personas con discapacidad”, se destaca.
Pero se lamenta que “los directivos de API han cortado todo puente, manifestando su voluntad de no dialogar más con nosotros, mostrando un interés patrimonial sobre el bien inmueble cuya propiedad nos pertenece, acreditada ante ellos por escritura pública e informe de dominio”.
“La Asociación Proveeduría Infantil ha incumplido en forma grave los compromisos asumidos por Miguel A. Garruba y demás miembros de esa asociación, desconociendo la firma del contrato de comodato suscripto oportunamente. Llegada esta instancia, nuestra institución iniciará todas las acciones penales, civiles y judiciales que exijan la defensa de sus derechos frente al grave incumplimiento contractual de las actuales autoridades de la Asociación Proveeduría Infantil”, cierra el texto de la Gran Logia Argentina.
“Mentiras, patrañas, descortesías”
Frente a esta situación, Tayeldin fue directo: “La Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones ha emitido un comunicado oficial que algunos medios de comunicación social han difundido legítimamente. Sin embargo corresponde decir, con claridad y sin eufemismos, que dicho comunicado está plagado de mentiras mendaces, patrañas infamantes, descortesías irreverentes, inexactitudes falaces e irrespetuosidades insolentes hacia una institución profundamente querida por la comunidad de Bragado y hacia la memoria de Don Miguel Garrubba”.
En un texto difundido en sus redes sociales, el dirigente expresa que “porque antes de cualquier discusión jurídica existe una verdad histórica imposible de borrar: si Don Miguel Garrubba, o damas como Doña Anita Cervera de De Pablo, y aquella primera comisión no se hubieran puesto la ropa de fajina para recuperar un edificio abandonado y convertirlo, con esfuerzo, solidaridad y amor comunitario, en la Proveeduría Infantil hoy, esa institución: simplemente no existiría”.
“Por eso”, continúa, “resulta particularmente desafortunado intentar instalar que allí se ‘utiliza’ a menores y personas con discapacidad. Aprovecharse de las personas con discapacidad jamás estuvo en el ‘Códice Moral’ de la Asociación Proveeduría Infantil. Aunque, viendo a ciertos actores: debieron mirar hacia sus propias filas antes de afirmar semejante vileza”.
“Métodos de la camorra napolitana”
Tayeldin prosigue: “No voy a repetir lo que durante décadas el imaginario colectivo ha pensado sobre la masonería. Sería burdo y no caeré en ese terreno. El secretismo que históricamente rodeó a esas organizaciones, sinceramente, no me interesa demasiado. Pero sí me preocupa que quienes, públicamente, predican fraternidad y humanismo terminen actuando, en comunicados oficiales y mediante intermediarios oficiosos, con métodos cercanos a la presión y la intimidación, más dignos de la camorra napolitana -hoy mismo condenada por Su Santidad el Papa León XIV- que al diálogo republicano”.
“Porque también es cierto que integrantes de la comisión de API han recibido advertencias respecto del supuesto poder de los masones en determinados sectores de la política y de la judicatura, sugiriéndoles que ‘tuvieran cuidado’ y que ‘lo mejor sería ceder’. Si eso es verdad, es gravísimo. Y si no lo es, deberían desmentirlo categóricamente”, destacó.
“Papeles en orden“
“La Asociación Proveeduría Infantil tiene sus papeles en orden, tiene una posesión sostenida durante décadas y tiene algo todavía más importante: confianza en la Justicia republicana e independiente, no subordinada a la política, al poder económico ni a asociaciones que pregonan elevados ideales pero que, a la hora de actuar, muestran conductas muy distintas a las que dicen defender y les asoma lo peor de la condición humana. Todo está donde debe estar: en los Tribunales de Justicia”, sigue el texto del dirigente de API.
Y cierra: “Mientras allí se discuten cuestiones jurídicas, el pueblo bragadense sabe perfectamente qué representa la Proveeduría Infantil. No es solamente un inmueble. Es una parte entrañable de la historia afectiva de la ciudad. Allí hubo contención, abrazos, esfuerzo silencioso y solidaridad verdadera. Y cuando se agrede injustamente a una institución construida durante casi setenta años por toda una comunidad, no se lastima sólo a una comisión: se hiere una parte del corazón de Bragado”.
Fuente: Agencia DIB