El ausentismo estudiantil se consolida como la principal preocupación de los directores de secundaria en Argentina. De acuerdo a un informe de la organización Argentinos por la Educación, la tendencia en alza de este indicador fue detectada en 2022, pospandemia, y se fue acrecentando con fuerte incidencia en 2024.
Ausentismo escolar: el 66% de los estudiantes bonaerenses falta al menos 15 veces al año
A nivel país, el 51% de los alumnos del último año del secundario reporta haberse ausentado al menos 15 veces en el año. La tendencia se consolida desde 2022 y, una de las razones que esgrimen los adolescentes, es "no tener ganas" de ir al colegio.
Si bien no existen estadísticas oficiales sobre esta problemática, los datos se sistematizan a través de los testimonios aportados por los propios estudiantes. A nivel país, el 10% de los alumnos reconoce tener al menos 30 inasistencias, el 20% del total entre 20 y 29 inasistencias, el 21% entre 15 y 19 inasistencias, el 34% entre 5 y 14 y el 13% menos de 5.
Así, el 51% de los estudiantes reporta haberse ausentado al menos 15 veces, cuando se hace una apertura por provincias la distribución cambia: se observa una amplia dispersión entre jurisdicciones. Las provincias que tienen una mayor proporción de alumnos que declaran tener 15 o más inasistencias son Buenos Aires (66%), CABA (59%), Tierra del Fuego (55%) y La Pampa (54%). En el otro extremo Santiago del Estero, San Juan y Jujuy muestran menores proporciones de ausentismo de al menos 15 días, con 28%, 29% y 30% respectivamente.
No obstante, hay que subrayar que estos resultados se basan en autorreportes de los propios estudiantes, dado que Argentina aún carece de datos nominales abiertos y comparables para todo el país. Contar con registros administrativos públicos y desagregados a nivel jurisdiccional permitiría monitorear la evolución del ausentismo con mayor precisión, identificar poblaciones en riesgo de manera oportuna y diseñar políticas más efectivas.
Causas y estrategias
Comprender las razones detrás de las inasistencias es indispensable para diseñar respuestas efectivas. De acuerdo a las afirmaciones de los jóvenes, los problemas de salud propios son el motivo más frecuente (62%); el segundo lugar lo ocupa la aseveración "no tenía ganas de ir a la escuela" (39%), lo que sugiere una dimensión ligada al vínculo de los estudiantes con la escuela que merece atención específica. A esto se suman barreras de acceso y problemas de puntualidad.
La multiplicidad de causas que determinan la problemática exige intervenciones diferenciadas que puedan combinar políticas de salud, infraestructura, convivencia escolar y revinculación, antes de que el ausentismo derive en abandono.
Si bien los datos surgen de la voz de los propios estudiantes, las escuelas, en tanto, difieren en el uso de la asistencia como una estrategia rígida para determinar el éxito de una trayectoria escolar.
De acuerdo a los contextos diversos en los que se enmarcan las instituciones y las dificultades de la población estudiantil, muchas escuelas elaboran estrategias propias de contención de los adolescentes, para que puedan seguir adelante en su educación secundaria – tramo obligatorio por ley desde 2006 – que no incluye una toma de asistencia estricta.
Fuente: Agencia DIB