El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, aprovechó su participación en un foro internacional en Barcelona para profundizar sus críticas a la gestión de Javier Milei y, al mismo tiempo, consolidar vínculos políticos con referentes de la centroizquierda global.
Kicillof se mostró con Lula, reforzó su perfil internacional y llamó a articular una respuesta progresista
En su paso por Barcelona, Kicillof combinó críticas al modelo económico de Javier Milei con un llamado a fortalecer una agenda progresista a escala global.
En el marco de la Movilización Global Progresista, el mandatario provincial se posicionó como una de las voces argentinas dentro de un espacio que busca articular respuestas frente al avance de corrientes de ultraderecha. Allí, no solo cuestionó el presente económico del país, sino que también planteó la necesidad de construir alternativas con proyección internacional.
Dardos al Gobierno de Milei
Durante su exposición en el panel “Respuesta progresista local: la primera línea de la democracia”, Kicillof apuntó directamente contra la narrativa oficialista. Sostuvo que los supuestos logros en materia de estabilidad e inversiones no se reflejan en la realidad y afirmó que las políticas del Gobierno nacional están deteriorando variables centrales como la producción, los ingresos y los servicios públicos.
El gobernador puso especial énfasis en el rol de los gobiernos locales en contextos de crisis. Según explicó, son las administraciones subnacionales las que deben sostener políticas activas para amortiguar el impacto social de las decisiones macroeconómicas. En ese sentido, defendió la inversión pública como herramienta clave para garantizar bienestar y advirtió sobre la necesidad de ofrecer horizontes concretos a la ciudadanía.
“Hay otro camino que no es el de la guerra, la crueldad y el abandono”, sintetizó, en una frase que buscó condensar su posicionamiento político frente al rumbo nacional y al clima internacional. En línea con esa idea, remarcó que la provincia de Buenos Aires sostiene valores vinculados a la justicia social y se diferenció de la orientación del Ejecutivo nacional.
Los asistentes
El evento reunió a dirigentes de distintas ciudades y regiones, entre ellos el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y el de Roma, Roberto Gualtieri, además de representantes de Europa y América del Norte. El objetivo fue intercambiar experiencias de gestión y coordinar estrategias frente a desafíos comunes, como la desigualdad, los conflictos geopolíticos y el debilitamiento de consensos democráticos.
La agenda de Kicillof incluyó además una serie de reuniones bilaterales que reforzaron su proyección internacional. La más relevante fue con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, con quien coincidió en la necesidad de fortalecer la cooperación regional y analizar el contexto político y económico de América Latina.
También mantuvo encuentros con el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero y con la dirigente italiana Elly Schlein. En esas reuniones, el foco estuvo puesto en el rol de las fuerzas progresistas para construir alternativas frente a escenarios de crisis y en la importancia de sostener políticas que atenúen el impacto social de los conflictos internacionales.
Más temprano, el gobernador había participado del panel “Soluciones progresistas para un mundo que se hunde en el caos”, organizado por el grupo S&D del Parlamento Europeo, donde volvió a insistir en la necesidad de respuestas coordinadas a nivel global.
Acompañado por el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, y la asesora Cecilia Nicolini, Kicillof utilizó su paso por España para reforzar un doble objetivo: cuestionar la política económica del Gobierno nacional y posicionarse como un actor con vínculos y proyección más allá de las fronteras del país.
Fuente: Agencia DIB