Aunque los valores cambiaron sustancialmente por los incrementos que casi todos los fabricantes aplicaron en septiembre, la lista de los diez autos más baratos del mercado argentino no tuvo grandes modificaciones. Hubo reacomodamientos y saltos de precios, pero no ingresó ningún modelo nuevo al ranking.
Cuáles son los 10 autos más baratos del mercado y cuánto cuestan
Ya no hay ningún auto por debajo de los 20 millones de pesos. En septiembre, el más barato cuesta $22,1 millones y el ranking confirma nuevas subas.
En julio todavía se podía comprar un Renault Kwid por menos de $20 millones. En agosto, el modelo pasó a $20,9 millones y desde entonces ya no quedó ningún auto por debajo de esa cifra. En septiembre, el Kwid trepó a $22,1 millones, confirmando la tendencia alcista en todo el segmento de entrada al 0 km.
El fenómeno de fondo lo marcan las propias terminales: los autos más vendidos en la Argentina no son los más baratos, sino aquellos que se ubican en una segunda franja de precios, entre 27 y 30 millones de pesos. Allí se concentran las mayores apuestas de volumen de las marcas.
En paralelo, casos como Renault confirman una estrategia de priorizar rentabilidad sobre volumen. El presidente de la filial argentina, Pablo Sibilla, ya había advertido sobre esta política, y la marca aplicó en septiembre un nuevo ajuste del 3,5% promedio en sus modelos, apenas un mes después de haber comunicado otra suba.
La evolución de precios: de julio a septiembre
En julio, el Renault Kwid todavía estaba por debajo de los 20 millones. En agosto, esa posibilidad desapareció y desde entonces ningún modelo quedó por debajo de esa línea. En septiembre, todos los autos del ranking consolidaron aumentos de entre 2 y 4 millones de pesos respecto a lo que valían a mitad de año.
El ranking actualizado de septiembre
1. Renault Kwid – $22.160.000
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Julio: $19.990.000
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Agosto: $20.990.000
El citycar brasileño sigue primero en la lista, pero en septiembre se despegó de los 20 millones tras un aumento del 5,5%.
2. Fiat Mobi – $24.096.000
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Julio: $21.407.000
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Agosto: $22.417.560
Con ventas retraídas en agosto, el Mobi quedó como la segunda opción de acceso al mercado, con una sola versión disponible, Trekking.
3. Hyundai HB20 – $25.338.000
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Julio: $23.900.000
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Agosto: $24.600.000
El modelo Comfort Plus se mantiene como referencia del segmento B, con caja manual y dos carrocerías.
4. Chevrolet Onix – $27.477.900
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Julio: $26.922.900 (fuera del top 10)
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Agosto: $25.560.900
Tras una baja de 5% en agosto que lo reposicionó, en septiembre volvió a subir, aunque sigue siendo competitivo en su segmento.
5. Citroën C3 – $27.840.000
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Julio: $24.840.000
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Agosto: $25.899.500
El hatchback brasileño de Stellantis avanzó posiciones en agosto y se mantiene como uno de los modelos accesibles del segmento B.
6. Fiat Argo – $27.898.000
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Julio: $24.784.000
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Agosto: $25.796.650
Regresó al mercado argentino en mayo y, aunque subió fuerte en los últimos dos meses, todavía integra la lista de los más económicos.
7. Fiat Cronos – $27.959.000
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Julio: $24.838.000
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Agosto: $26.010.765
El auto nacional más vendido del año salió del top 5 en agosto y sigue escalando en precio, aunque sostiene un alto nivel de patentamientos.
8. Toyota Yaris – $28.324.000
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Julio: $25.817.000
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Agosto: $26.721.000
Único en la lista con caja automática CVT en todas sus versiones, lideró las ventas en los últimos dos meses.
9. Peugeot 208 – $28.540.000
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Julio: $25.340.000
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Agosto: $26.544.650
Fabricado en Argentina, es uno de los compactos más buscados por su diseño y disponibilidad inmediata de unidades.
10. Citroën Basalt – $28.640.000
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Julio: $25.550.000
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Agosto: $26.955.250
El SUV coupé derivado del C3 ingresó al ranking en julio y se mantuvo, escalando en precio junto al resto de la oferta de Stellantis.
Ajustes moderados, impacto fuerte
En un contexto macroeconómico más estable, los incrementos mensuales se ubican entre el 1% y el 3%, por debajo de la inflación. Sin embargo, en apenas tres meses todos los modelos del ranking sumaron entre 2 y 4 millones de pesos a sus precios, confirmando que el acceso a un 0 km sigue siendo un objetivo cada vez más lejano para los consumidores argentinos.