Durante el segundo día de la décima edición de La Criolla, el festival que honra a la tradición en Villa Gesell, nació El Chacarero, el sandwich de miga más grande del mundo: seis metros de largo con tres capas: jamón, queso, tomate y lechuga.
Villa Gesell hizo el sandwich de miga más grande del mundo: ¡6 metros de largo!
Con un sandwich de miga de tres capas y 600 centímetros, Villa Gesell “destronó” a otra localidad bonaerense, Alberti.
Villa Gesell hizo historia
Si bien se trata de un récord no homologado, la nueva “marca” del sábado 24 supera en más de un metro a la alcanzada en la última Fiesta Provincial de la Harina, en Alberti, cuando Vanesa Dinori, Gonzalo Fraccaro, Marta Matazza y Soraya Fraccaro elaboraron un sandwich de miga de 4,95 metros por 85 centímetros, de mayonesa, jamón y queso.
El Chacarero, obra de maestros sanwicheros geselinos de “La Tabla” y “Tuty”, fue el fruto de una estrategia bien “amasada”.
Cómo hacer un sandwich de miga de 6 metros
Para que la estructura no se desarme, mantenga la humedad perfecta y cada bocado sea un manjar, el equipo de maestros sandwicheros de Villa Gesell siguió una estricta estructura de capas de abajo hacia arriba que detalló gesell.tur.ar:
- Base: Capa de pan de miga más mayonesa diluida (los cimientos de la obra).
- Piso 1: Fetas de jamón cocido de primera calidad.
- Separador: Capa de pan de miga untada minuciosamente de ambos lados.
- Piso 2: Fetas de queso barra (tipo Danbo o Tybo) en su punto justo de frío.
- Separador: Nueva capa de pan de miga untada de ambos lados.
- Piso 3: Rodajas finas de tomate fresco y hojas de lechuga bien secas para el toque de frescura.
- Tapa: La capa final de pan de miga con mayonesa en la cara interna para sellar la gloria.
Secretos de una hazaña
La humedad justa: El gran truco es mezclar la mayonesa con un chorrito de leche o agua para alivianarla antes de untar. Esto permite una distribución homogénea sin romper el delicado pan de miga.
Tomates sin agua: El enemigo del pan es el exceso de líquido. Hay que cortar el tomate en rodajas finas y dejarlas escurrir un buen rato sobre papel absorbente con una pizca de sal.
Lechuga crujiente y seca: Nada de meter la lechuga húmeda. Se debe centrifugar o secar hoja por hoja para evitar que el pan se ponga baboso con las horas.
El secreto del armado: Si no se van a consumir de inmediato, el truco de la abuela nunca falla: colocar un paño limpio y apenas húmedo sobre los sándwiches terminados para mantener la frescura intacta.
El corte perfecto: Para que visualmente sea una obra de arte, se utiliza un cuchillo de sierra grande y extremadamente afilado, ideal para emprolijar los bordes y dividir las porciones sin aplastar el pan.
Fuente: Agencia DIB