La carta que publicó en su cuenta de Instagram fue una bomba: Lionel Messi renunció a la Selección Argentina. Un día después de su póker de goles con el Inter Miami ante Montreal por la MLS, el crack rosarino cerró una etapa que lo corporizó en campeón olímpico, de América y del mundo, superando holgadamente a otro ícono nacional, Diego Armando Maradona, nada menos.
“Después de este tiempo que pasó desde la final, pensándolo mucho, quiero comunicarles a todos que me retiro de la Selección... Fue una decisión que dolió y duele en el alma pero entiendo que es el momento. Les juro que siempre dejé todo, no solo los últimos años que se ganó todo, antes también y siempre peleé y me dejé todo por esta camiseta, por darles alegrías y hacer que se sientan orgullosos de ser argentinos a través del fútbol”, consignó el “10”.
“Queda poco y se van cerrando etapas y esta es una que me duele mucho. Amo, amé y amaré siempre estar en la Selección. Me vacié, ya no tengo más para dar y aparte vienen chicos muy grandes atrás que merecen estar”, agregó.
“Gracias por todo el cariño de estos 20 años. Voy a extrañar mucho escucharlos desde adentro. Ahora voy a ser uno más de ustedes, alentando y bancando siempre desde afuera (en las buenas y en las malas, mucho más)”, siguió.
“Gracias a mi familia por estar siempre, por acompañarme en este viaje tan hermoso pero difícil. Gracias a cada uno de entrenadores, compañeros y dirigentes que me tocó compartir. Me llevo recuerdos y momentos inolvidables vividos. Me voy con la tranquilidad y el orgullo de haberles regalado, juntos con mis compañeros, momentos soñados. Fue una locura haberlo vivido con ustedes. ¡Los quiero! Gracias Dios por hacerme argentino.
¡Vamos Argentina!”, cerró.
Y dejó una posdata con un asterístico que sirvió de aclaración y acompañó con una foto: “Estas palabras las escribí el 21 de julio, dos días después de la final. Hoy después de lo de mi papá, estoy más convencido que antes”.
Víctima de su propio éxito
En la imagen podían verse tres páginas con el puño y letra de la estrella, que pareció dejar en su bitácora la hoja de ruta. La muerte de Jorge, el 8 de agosto tras una larga enfermedad, fue un cimbronazo para Leo, que dio todo por la camiseta celeste y blanca. Que sufrió ser víctima de su propio éxito en un país que lo miró de reojo hasta que logró destrabarse con la Copa América de 2021, su primer logro con la Mayor. Ni siquiera los Juegos Olímpicos de 2008 o los Mundiales juveniles lo consagraron en el corazón popular.
Messi fue indiscutible con la dorada en sus brazos y volvió a intentarlo en Estados Unidos. Tan cerca estuvo... Fue el último baile, en su máxima expresión, con 8 goles hasta que le dieron las piernas, tal cual reveló en otra carta que hizo pública tras el fallecimiento de su papá, que lo acompañó desde que era un pequeño que soñaba con jugar en la Selección.
Los números del diez
Messi jugó 207 partidos, marcó 125 goles con la camiseta argentina y 68 asistencias. Tiene el récord de mayor cantidad de presencias y más gritos, superando holgadamente a Gabriel Batistuta (56) y Sergio Agüero (42). Disputó 34 partidos en los Mundiales, al cabo de seis presentaciones, y 36 por Eliminatorias. Ganó 6 títulos, 2 como juvenil, 4 con la Mayor.
Las tres finales perdidas que lo interpelaron (Mundial de Brasil 2014 y Copas América 2015 y 2016) fueron obstáculos que pudo superar. Tuvo espíritu de resiliencia, se sobrepuso a las críticas y salió adelante como cada vez que encara los rivales.
A lo largo de seis ediciones mundialistas, el astro rosarino pulverizó casi todas las marcas individuales existentes. Superó al alemán Lothar Matthäus para erigirse como el futbolista con más presencias absolutas, alcanzando un total de 34 encuentros disputados.
Además, quebró la marca que ostentaba el italiano Paolo Maldini con 2.220 minutos, estirando la cúspide histórica hasta los 3.054 minutos de juego.
Asimismo, se adueñó del récord de capitanías en la máxima cita del fútbol tras liderar a la Selección Argentina con la cinta en 26 presentaciones, dejando atrás a referentes como Diego Armando Maradona y el mexicano Rafael Márquez.
Messi y los Mundiales
Messi concluyó su paso por los Mundiales con 21 goles y 12 asistencias, lo que representa una participación directa en 33 goles a lo largo del certamen.
Este rendimiento lo corporizó en el máximo anotador argentino en Copas del Mundo, dejando atrás los registros de Batistuta con 10 tantos y de Guillermo Stábile junto a Diego Maradona con 8 goles. Además, castigó las redes de 15 selecciones rivales diferentes en sus participaciones.
En 2026, con 38 años y 357 días, se consagró como el jugador más longevo en anotar un hat-trick, marcando una vigencia inédita que abarcó dos décadas desde su primer tanto en 2006.
Entre sus hitos definitorios, se consolidó como el único futbolista galardonado en dos ocasiones con el Balón de Oro del Mundial (2014 y 2022) y el capitán más determinante, al ser el único en marcar un doblete en una final del mundo durante el tiempo reglamentario.
No alcanzarían las páginas para contar tantos récords con la Selección Argentina. Sus compañeros lo despidieron por el mismo modo que él eligió para anunciar el adiós, por las redes sociales. Se apaga el futbolista, queda la leyenda. La Selección lo va a extrañar, sin lugar a dudas.