La Plata, ene 17 (DIB).- El vicegobernador bonaerense,
Daniel Salvador, definió el rol electoral del radicalismo y el suyo propio,
luego de que María Eugenia Vidal lo elogiara pero evitara confirmar si volverá
a ser su compañero de fórmula este año. En diálogo con DIB, además, explicó por
qué cree que Cambiemos ganará las elecciones a pesar de la crisis.
Salvador y su futuro: “El lugar de uno es dónde mejor pueda servir”
Vidal en una
entrevista no lo confirmó como su compañero de fórmula para este año. ¿Cómo lo
tomó?
Fue una respuesta natural. Todo lo que es el tema de
candidaturas, lo digo permanentemente, se van a hablar más adelante. Hoy
estamos más comprometidos con la gestión.
¿Pero usted y el
radicalismo aspiran a conservar ese lugar institucional?
Yo desde lo personal tuve la oportunidad de ser parte del
gobierno que recuperó la democracia para siempre con Raúl Alfonsín y del
gobierno de Cambiemos que trabaja intensamente para recuperar los valores de la
democracia. Así que el lugar de uno es donde mejor pueda servir para estos
objetivos.
Después de esas
declaraciones, se habló mucho de la situación interna del radicalismo en la
Provincia. ¿Se siente respaldado por sus correligionarios?
El radicalismo está absolutamente ordenado. Todo lo que
hacemos o en lo que avanzamos no son decisiones de un espacio interno o
personales. Llevamos a la práctica lo que resuelve el Comité, los bloques
legislativos, el Foro de Intendentes, por lo tanto estamos muy convencidos de
lo que estamos haciendo. Estamos siendo protagonistas de una etapa muy difícil
pero que es muy necesaria en Argentina para recuperar la cultura del esfuerzo.
¿El radicalismo debe ampliar
sus lugares institucionales en las elecciones de este año?
Yo no mido el rol del radicalismo por los lugares, más allá
de que en la provincia lo tiene y mucho empezando por un vicegobernador, la
presidencia del bloque Cambiemos de Diputados, por más de 36 intendentes,
ministro y funcionarios. Más allá de eso, se logró el primer objetivo de
Cambiemos que es recuperar la alternancia y el equilibrio de poder y ahora el
desafío es seguir gobernando con la verdad y enfrentando los desafíos sin
esconderlos.
¿Es mejor adelantar
las elecciones o no?
Hoy hay una comisión que está funcionando, en la que están
presentes todas las voces que van a aportar todos los elementos necesarios.
¿Está decepcionado
con resultados económicos del Gobierno nacional?
A lo largo de los años los gobiernos buscaron evitar costos
políticos y a partir de eso a veces maneras de mostrar una realidad que no era,
muy especialmente en tiempos electorales. Nosotros tuvimos expectativas de que
las cosas se pudieran encaminar más rápidamente. Estuvimos convencidos del
gradualismo inicial. Lamentablemente todas
las modificaciones que ocurrieron a nivel internacional hicieron que esa
vía no fuera posible. Ahora encontramos un país que vuelve a estar integrado al
mundo para recuperar mercados que son importantísimos.
Pero hay gente que no
tiene para pagar la boleta de luz
Y vivimos con mucha angustia y preocupación esa situación.
Tenemos formas a través de la tarifa social de estar al lado de los que no
pueden, acompañando. No en vano es el gobierno con mayor inversión en políticas
sociales de la historia. El gobierno tiene que atender la urgencia y a la vez
proyectar el futuro, una cosa sin la otra no sirve. Podemos todo el esfuerzo en
eso y podemos mostrar resultados.
¿Cree que la gente va
a comprender eso o que la situación económica inmediata va a definir la
elección?
Yo creo que la gente va a entender la cultura de esfuerzo. Nosotros
no mostramos un camino sencillo, pero que tiene la posibilidad de dejar de lado
la resignación y recuperar la expectativa y la esperanza, que es lo que en
cierta medida se había perdido. (DIB) AL