La Plata, abr 16 (DIB).- La posible contaminación del Río
Salado con efluentes cloacales preocupa en las localidades bonaerenses de Junín
y Chacabuco, lo que motivó a que los intendentes de ambos distritos pidieran a
la Autoridad del Agua (ADA) que realice los análisis correspondientes.
Preocupa la contaminación del agua con efluentes cloacales en Junín y Chacabuco
La solicitud, que se elevó formalmente el jueves pasado,
reclama que se lleven a cabo análisis físico, químico y bacteriológico del agua
del río Salado, desde la planta de tratamiento de efluentes cloacales de Junín
hasta la laguna de Rocha.
En tanto, los intendentes de Chacabuco, Victor Aiola y de
Junín, Pablo Petrecca, comenzaron a trabajar en conjunto para buscar fondos
destinados a la construcción de la nueva planta de tratamientos de líquidos
cloacales de Junín.
Hasta que estén estos resultados, la subsecretaría de Medio
Ambiente y Desarrollo Urbano junto a la dirección de Bromatología de Chacabuco
recomendaron cocinar a más de 72ºC los pescados para consumo como así no
bañarse en la laguna de Rocha.
Los problemas derivados por la falta del funcionamiento
adecuado de la Planta Depuradora de Junín fueron denunciados en su oportunidad
por concejales del Frente Renovador quienes aseveraron meses atrás que se
denunció que “hay fuertes olores en la cercanía del Río Salado que provendrían
de la Planta Depuradora de Líquidos Cloacales. Allí tomamos conocimiento del
mal estado de mantenimiento, lo cual es una gran preocupación por las
consecuencias ambientales negativas que se están generando”. (DIB) MCH