La demanda de atención en salud mental aumentó con fuerza en el sistema público argentino, lo que enciende las alarmas de las autoridades: las consultas ambulatorias saltaron 23% durante el último año, mientras que las internaciones se incrementaron 42% entre 2023 y 2026.
Los datos surgen del segundo Informe Federal de Salud Mental presentado en el Senado de la Nación, en medio del debate por la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental N.º 26.657.
El relevamiento fue coordinado por la Universidad Nacional de Lanús (UNLa) y reúne información de las máximas autoridades de salud mental de distintas provincias. En conjunto, las jurisdicciones relevadas representan al 70,85% de la población argentina.
Uno de los principales datos del informe es la evolución de las internaciones. Entre 2023 y 2026 aumentaron 42%, mientras que solamente durante el último año registraron una suba del 12%. En paralelo, las consultas ambulatorias por problemas de salud mental aumentaron 23% en los últimos 12 meses.
El crecimiento de la demanda también se observa entre niñas, niños y adolescentes. A esto se suma un cambio en la composición de quienes recurren al sistema público: las autoridades provinciales señalaron un incremento de personas que perdieron la cobertura de obras sociales o empresas de medicina prepaga y pasaron a requerir atención estatal.
En la provincia de Buenos Aires, el ministro de Salud, Nicolás Kreplak, aportó un dato particularmente significativo: las internaciones por motivos de salud mental de menores de 18 años aumentaron 110% entre 2019 y 2025.
Kreplak también señaló que durante 2025 las muertes por suicidio en la provincia superaron a las producidas por accidentes viales y homicidios combinados, y reclamó una mayor intervención del Estado nacional.
Más camas y dispositivos, pero una demanda que sigue creciendo
El incremento de la demanda se produce pese a que las provincias ampliaron durante los últimos años sus dispositivos de atención. Según el informe, las 14 jurisdicciones relevadas cuentan con dispositivos de salud mental en el primer nivel de atención y realizan internaciones en hospitales generales.
Entre 2021 y 2026 se incorporaron al menos 388 nuevas camas específicas de salud mental en hospitales generales. Además, 13 de las 14 provincias informaron ampliaciones de camas de internación y de sus redes comunitarias.
La expansión incluyó equipos territoriales, centros de día, viviendas asistidas y dispositivos destinados al abordaje de los consumos problemáticos.
Sin embargo, las autoridades provinciales advierten que ese crecimiento de la oferta no alcanza para compensar el aumento de la demanda. Los sistemas públicos se encuentran cada vez más exigidos y aparecen dificultades para completar equipos con profesionales de algunas disciplinas consideradas críticas.
“La demanda creció y los sistemas públicos están cada vez más exigidos”, sostuvo Kreplak durante la presentación. Y resumió el reclamo provincial con una definición: “La discusión no puede ser cómo reducir derechos, sino cómo ampliar la capacidad de cuidar. Necesitamos un Plan Nacional de Salud Mental”.
Frente a este escenario, las autoridades provinciales plantearon como principales necesidades aumentar la inversión en salud mental, ampliar la infraestructura y los recursos humanos, fortalecer la red pública, garantizar el acceso a medicamentos y mejorar la producción de información epidemiológica a nivel nacional. También reclamaron recuperar una coordinación efectiva entre Nación, provincias y municipios, con una estrategia federal que permita responder al crecimiento de la demanda.
Fuente: Agencia DIB