El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, admitió este lunes por primera vez públicamente que podría revisar la postura de Washington respecto de la disputa por la soberanía de las islas Malvinas, en un gesto que podría generar preocupación en el Reino Unido y expectativas en la Argentina.
Un giro inesperado de Trump sobre Malvinas: "Siempre reviso todas las posiciones"
El presidente estadounidense, Donald Trump, se refirió por primera vez en persona a la posibilidad de modificar la postura de Washington sobre el archipiélago.
“Siempre reviso todas las posiciones. Esa es apenas una entre muchas”, respondió Trump ante una consulta de la prensa en el Salón Oval de la Casa Blanca. De esta manera, el mandatario confirmó personalmente que la posición estadounidense sobre el archipiélago forma parte de las alternativas que su administración está analizando.
Confirmación tras las publicaciones
La declaración se produjo después de que el diario británico The Telegraph revelara que el gobierno estadounidense estaría evaluando utilizar la cuestión Malvinas como una herramienta de presión diplomática sobre Londres. El objetivo de Washington sería conseguir que el Reino Unido incremente su gasto en defensa y cumpla con los compromisos asumidos dentro de la OTAN.
Según la información publicada por el medio británico, funcionarios estadounidenses estarían revisando el compromiso de los distintos países aliados con el objetivo de que destinen el equivalente al 5% de su Producto Bruto Interno a cuestiones vinculadas con la defensa.
En ese marco, el Reino Unido podría recibir una atención especial por parte de la administración Trump. Un alto funcionario estadounidense citado por The Telegraph sostuvo que Londres tiene “mucho potencial” para aumentar su participación en el esquema de defensa de la alianza atlántica.
Las fuentes consultadas por el periódico señalaron además que el plan de inversión en defensa anunciado por el entonces primer ministro británico Keir Starmer en junio no habría sido considerado suficiente por Washington. Por eso, la Casa Blanca busca distintas alternativas para incentivar a sus aliados a incrementar sus aportes.
Entre esas opciones apareció la posibilidad de revisar el respaldo estadounidense a la posición británica sobre las Malvinas. “No se descarta nada” en cuanto a las herramientas que Washington podría utilizar para conseguir un mayor reparto de las cargas dentro de la OTAN, habían señalado funcionarios estadounidenses.
Una postura que ya había sido mencionada
La posibilidad de utilizar la cuestión Malvinas como elemento de presión sobre Londres no surgió ahora. En abril, la agencia Reuters había informado sobre la existencia de un memorándum interno del Pentágono que mencionaba una eventual revisión de la postura estadounidense sobre el archipiélago como una de las herramientas diplomáticas disponibles frente a los aliados.
En aquel momento, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, había buscado quitarle trascendencia a la filtración y la describió como “un mail con algunas ideas”.
Las declaraciones de Trump de este lunes adquieren ahora una relevancia diferente, ya que el propio presidente confirmó que revisar las posiciones de Estados Unidos es una posibilidad concreta.
Hasta el momento, Washington mantiene formalmente una postura de neutralidad frente a la disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido. Al mismo tiempo, reconoce la administración británica sobre las islas, una posición que históricamente fue interpretada como un gesto favorable a Londres.
Por eso, cualquier modificación de esa política podría representar un cambio significativo en la discusión diplomática alrededor del archipiélago y tener repercusiones en el Atlántico Sur.
La reacción británica
Las versiones sobre una eventual modificación de la postura estadounidense generaron preocupación en Londres. Cuando comenzaron a circular los primeros informes, desde el gobierno británico insistieron en que su posición sobre las islas no estaba en discusión.
El Ejecutivo sostuvo que las Malvinas son un territorio británico de ultramar y defendió el derecho de los habitantes del archipiélago a la autodeterminación. También remarcó que esa postura se mantiene de manera “clara y consistente”.
Fuente: Agencia DIB