El gobernador bonaerense Axel Kicillof pasó este miércoles por Misiones, en una visita que combinó una agenda institucional con actividades partidarias y políticas, como una reunión con su par Hugo Passalacqua. Y todo bajo un mensaje crítico a la gestión de Javier Milei, por la caída de los salarios, las jubilaciones y el consumo.
“¿Qué es la macroeconomía si no la suma de todas las microeconomías? ¿Qué es la economía nacional si no el conjunto de los sectores que producen, las familias que consumen y las personas que trabajan?”, preguntó Kicillof al analizar, entre otras cuestiones, la situación de la actividad yerbatera misionera para plantear un diagnóstico más amplio sobre el impacto del modelo económico nacional en las economías regionales.
A partir de esa definición, calificó como una “gran mentira” la idea de que la macroeconomía funciona correctamente mientras buena parte de las actividades productivas, comerciales y laborales atraviesan dificultades. “La microeconomía es la vida de la gente. No puede haber una macro bien y una micro toda mal”, enfatizó el mandatario, quien volvió a esquivar una definición sobre si será candidato a presidente en 2027.
Asimismo, cuestionó la teoría del derrame y las promesas oficiales de una recuperación automática después del ajuste. Recordó los primeros pronósticos del Gobierno de Milei sobre una recuperación económica en forma de “V” y sostuvo que ese crecimiento no llegó a los hogares ni a las pequeñas empresas.
Fue entonces cuando lanzó una de sus principales críticas al programa económico: “Bajar la inflación matando el consumo, el salario, el crédito y la actividad económica es la paz de los cementerios”, expresó, en una referencia al economista John Maynard Keynes.
consideró que todavía es prematuro hablar de candidaturas personales y sostuvo que el objetivo debe estar puesto en construir una alternativa política amplia frente al oficialismo nacional.
Axel Kicillof y el federalismo
La crítica del gobernador también alcanzó al vínculo entre la Nación y las provincias. Y en ese sentido reclamó una mayor presencia del Estado nacional en el interior del país, al tiempo que rechazó la idea de que el federalismo implique que cada distrito deba resolver por su cuenta las consecuencias de la crisis.
“El federalismo no es que cada provincia se arregle sola. Eso es abandono, no federalismo”, diferenció. En esa línea, advirtió que la recesión no solamente afecta a las familias y las empresas, sino también a los gobiernos provinciales y municipales, que reciben menos recursos mientras deben sostener servicios públicos y responder a demandas sociales crecientes.
También cuestionó las visitas fugaces de funcionarios nacionales a las provincias cuando, según su mirada, tienen un carácter más electoral que institucional. “Venir un rato, hacer un show, sacarse una foto e irse rodeado de un dispositivo no es conocer, visitar, escuchar ni comprender los problemas”, sostuvo.
Fuente: Agencia DIB