“Comparto una buena noticia. Las dos monoboyas del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) cruzaron el Estrecho de Ormuz y avanzan hacia Punta Colorada, Río Negro, donde llegarán a finales de octubre para completar la obra marina”. Así comunicó Horacio Marín, presidente de YPF, que el buque Topaz Ishim atravesó la zona del conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán.
El cruce por el tramo más crítico de la navegación por el Golfo Pérsico era clave para cumplir con el cronograma previsto por VMOS. Y en los últimos meses se vio amenazado por la guerra que impedía el paso por el estrecho. “Cada vez falta menos para que todo el potencial de Vaca Muerta se transforme en más producción, más exportaciones y más trabajo para los argentinos”, concluyó Marín.
Qué son las monoboyas y qué representan para Vaca Muerta
Las monoboyas partieron hace diez días del puerto de Jebel Ali / Dubái, en Emiratos Árabes Unidos, y se estima que en octubre estarán en Punta Colorado, Río Negro. Son un hito estratégico para el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), impulsado por YPF y un consorcio de petroleras para transformar a la Argentina en un exportador de crudo a gran escala.
Cada monoboya pesa aproximadamente 272 toneladas y tiene un diámetro de 15,3 metros. Se instalarán mar adentro, a varios kilómetros de la costa de Punta Colorada. Se conectan a los tanques de almacenamiento en tierra mediante un oleoducto submarino y manifolds de fondo (PLEMs), permitiendo amarrar y cargar directamente buques petroleros de gran porte conocidos como VLCC (Very Large Crude Carrier), superpetroleros capaces de transportar entre 200.000 y 320.000 toneladas de crudo.
Al evitar amarrar en muelles continentales, permitirá despachar directamente el crudo a los buques, reduciendo costos de flete internacional.
Un proyecto clave para YPF
Mientras las monoboyas navegan hacia el país, ya se están ejecutando las obras de infraestructura base, como la colocación del sistema de anclaje de fondo (con cadenas de más de 400 metros y 70 toneladas, además de anclas de 42 toneladas cada una). Una vez que las monoboyas lleguen a aguas rionegrinas, se iniciará la fase de montaje marítimo, el tendido de las líneas flexibles y las pruebas de hermeticidad antes de poner en marcha la mayor terminal exportadora de crudo del país.
Junto con las monoboyas viajan los PLEMs, equipos submarinos indispensables para completar la conexión del sistema. Son colectores que se instalan en el lecho marino y vinculan los ductos submarinos con las líneas flexibles que llegan hasta las terminales de carga. Estos equipos recibirán el crudo transportado desde la costa y permitirán transferirlo a cada monoboya.
Hasta 550 mil barriles diarios de petróleo
Monoboyas y PLEMs van a completar el circuito entre la playa de tanques y los futuros petroleros. El VMOS comprende un oleoducto de 437 kilómetros entre Allen y Punta Colorada, una terminal terrestre con seis grandes tanques y el sistema de carga offshore.
Durante su primera etapa, el sistema podrá despachar alrededor de 180.000 barriles diarios. Luego aumentará progresivamente su capacidad hasta alcanzar los 550.000 por día en el lapso de un año y medio.
Fuente: Agencia DIB