El gobierno bonaerense dejó pasar otra semana sin convocar a los gremios que representan a los trabajadores estatales para retomar las negociaciones salariales, una demora que provoca malestar en la dirigencia, presionada a su vez porque los sueldos vienen perdiendo poder adquisitivo.
Las dos últimas reuniones con los gremios habían sido el 11 y 12 de este mes -estatales de la administración central y docentes- pero el gobierno ni siquiera formuló una propuesta de aumento. Tres días después, los salarios de junio se liquidaron sin aumento pero se esperaba que en compensación se apurara para esta semana una convocatoria, lo que tampoco ocurrió.
Entre la dirigencia gremial hay cierto fastidio porque había creído percibir señales de que esta semana habría al menos una convocatoria, como una señal de descompresión de un escenario tenso. Esta semana, ATE, una central que tiene sintonía política con el gobierno, emitió un comunicado en que exigió que la reapertura de la paritaria sea “urgente”.
Un sector en el que el malestar es marcado es el docente. Aunque aún no hay se activó el proceso institucional de decisión, dirigentes de este sector le habrían hecho saber al ejecutivo que si las dilaciones continúan podrían avanzar en breve con la definición de medidas de fuerza, especialmente con un paro.
De todos modos, en la hoja de ruta de las negociaciones hay al menos tres semanas por delante antes de llegar a la próxima fecha límite, el 15 de julio, cuando se liquiden los salarios de ese mes.
¿Qué pasó con los sueldos hasta ahora?
En mayo, venció el último acuerdo paritario, que estipuló una suba del 9,3% para los estatales, en cuotas y con una cláusula de revisión para chequear la evolución de los salarios contra la inflación y evitar descalces. Eso es precisamente lo que se activó este mes, pero no alcanzó: los ministros de Economía y Trabajo, Pablo López y Walter Correa, describieron una situación fiscal compleja en provincia por los recortes nacionales y no avanzaron con propuestas.
El gobierno espera llegar a un acuerdo con los gremios que abarque varios meses –“lo más largo posible”, indicaron fuentes del ejecutivo- para dar previsibilidad al manejo del Tesoro. Los gremios, que hablan de la necesidad de una recomposición “importante” y “con retroactividad” y advierten que el piso de perdida salarial supera holgadamente el 3%.
Fuente. Agencia DIB.