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7 de abril de 2019 - 17:15

Panorama político bonaerense: la preocupación de Vidal

La Plata, abr 7 (Por Andrés Lavaselli, de la redacción de
DIB).- La desactivación del llamado “Plan V” que realizó Mauricio Macri hace
tres días en Entre Ríos fue la señal pública de una decisión que en privado ya
estaba tomada, pero es significativa porque expresa la consolidación de un
escenario que preocupa a la gobernadora María Eugenia Vidal: lograr su
reelección en la provincia electoralmente más difícil para Cambiemos, donde el
presidente tiene sus peores números.

“Vidal es tan buena que la queremos poner en todos lados,
pero ella tiene que ser candidata a gobernadora”, dijo Macri. La frase mezcló
la amabilidad con el tono imperativo. Y no dejó lugar a más dudas: él irá por
la reelección y ella, también. Es una decisión que, como se contó aquí, ya
estaba tomada, pero que con ese gesto quedó sellada: cambiar, ahora, sería una
señal de debilidad evidente.

El de Macri fue un gesto de autoridad acaso paradójico:
definió como jefe del espacio, pero al mismo tiempo ratificó que Vidal, y no
él, es el activo electoral más importante que tiene Cambiemos. Sin embargo,
quienes han hablado con la Gobernadora en las últimas horas, dicen que está
lejos de estar satisfecha. Por el contrario, hablan de preocupación y, también,
de cierto fastidio.

La magnitud del desafío que tiene que enfrentar Vidal sería
uno de los motivos de ese estado de ánimo. Es que a diferencia de Macri, ella
deberá librar una batalla a todo o nada, que se definirá en octubre sin
posibilidad de segundas chances. Y lo hará en un territorio en el que el
Presidente mide menos que en el promedio nacional y donde Cristina Kirchner
tiene sus mejores números.

Esa situación, que a grandes rasgos es producto de la
economía, la obliga a un esfuerzo adicional de campaña. Ella misma se lo
comunicó a sus ministros en la última reunión de gabinete, con un pedido que
para algunos fue una combinación de reto con advertencia: tienen que
comprometerse más, ponerle el cuerpo a una pelea que ya comenzó y a la que
Cambiemos se asoma en desventaja, les dijo.

Pero hay otras razones para el malestar de Vidal, entre las
que hay que anotar ciertas señales internas que alimentan desconfianzas. Como
dejó en claro su ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, ella sospecha que el
tiroteo entre policías Federales y Bonaerenses en Avellaneda puede encerrar un
intento de perjudicarla. Eso se suma a los indicios de haber sido espiada por
la AFI, no acarados del todo.

A Vidal la enoja también la demora en el cumplimiento de la
promesa de indexar el Fondo del Conurbano, lo que le reportaría $19 mil
millones adicionales, cruciales para el período de campaña. Hay quien dice en
su entorno dice que, inflación mediante, deberían ser no menos de $4 mil
millones más. Aunque si aún no tuvo respuesta para el número inicial, la nueva
pretensión suena a quimera.

 

Estrellas y unificaciones

En ese contexto, la resolución de la oferta opositora en la
Provincia se vuelve más relevante. Hay un dato que en principio nadie refuta:
entre los que admiten que quieren postularse a la gobernación, el exministro de
Economía Axel Kicillof es quien mejor mide. Y otro que comienza a asomar:
Verónica Magario estaría más para completar una fórmula que para encabezar una
propia, alternativa.

Luego del desplante de Roberto Lavagna, Sergio Massa, el
otro actor relevante del armado bonaerense, envió un mensaje de wahtss app a
sus coroneles, llevando calma. “No lo critiquen que vamos a terminar todos
juntos”, escribió, palabras más o menos. Antes de saber si se cumple la
predicción, Massa lanzó otra propuesta: un solo candidato a gobernador con
diversos postulantes a la presidencia.

Nadie precisa bien los límites que tendría esa oferta, pero
aunque en el massismo aseguran que hay conversaciones, es difícil que seduzca a
CFK. En ese contexto, el nuevo raid de contactos políticos de Marcelo Tinelli
alimentó dos explicaciones, no excluyentes. De mínima, ayuda a elevar las
chances de AF, que por ahora no tiene candidato en Provincia. Es algo que a
Vidal le viene como anillo al dedo.

Pero también hay quien dice que el conductor televisivo
podría llegar a ser candidato, lo que solo ocurriría, en el hipotético caso de
ocurrir, si hay acuerdo para ser el único. Ya se  barajan, eso sí, posibles nombres para
completar un binomio: figuran dos intendentes y una dama. Otra opción, más
remota, es que el propio Massa termine en ese lugar. Hoy es imposible, pero en
dos meses y medio habría que ver.

El cabo suelto, en cierto modo, son los intendentes
peronistas no K. El encuentro que mantuvieron con Massa, dicen, fue uno de los
motivos del gesto rupturista de Lavagna. Aunque en público se muestran alineados
con CFK, recelan de una gobernación en manos K y también temen que, antes, les
pueblen las listas Si se animan a exteriorizar esa aprehensión, Martín
Insaurralde podría ser el vehículo. Pero también el tigrense. (DIB) AL

 

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