Con el objetivo de producir alimentos sociales para la provincia de Buenos Aires, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad iniciaron un camino de cooperación para integrar la capacidad productiva de la casa de altos estudios a las políticas sociales bonaerenses.
Para ellos, el presidente de la UNLP, Fernando Tauber, se reunió con el titular del ministerio de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, con la finalidad de promover iniciativas conjuntas que involucren la capacidad productiva de la Planta de Alimentos universitaria con las políticas sociales que lleva adelante la cartera bonaerense.
Concretamente, la agenda giró en torno a la posibilidad de incorporar la labor de la Fábrica de alimentos deshidratados de la universidad al desarrollo de políticas públicas del Estado. Se trata de una iniciativa que impulsada por Tauber, y que busca poner a disposición del Estado el enorme potencial productivo de la denominada Planta de Alimentos para la Integración Social (PAIS).
Alimentos de la UNLP
La fábrica, según se informó, fue precisamente concebida e instalada con el objetivo de atender una de las principales demandas de los sectores más postergados de la sociedad. Actualmente, cuenta con una capacidad de producción de hasta 150.000 raciones diarias, elaboradas con equipos innovadores de industria nacional.
El proceso se organiza en dos grandes etapas. El primero es el deshidratado de vegetales a partir de tecnología que permite procesar hasta tres toneladas de verduras frescas por día, asegurando calidad y conservación sin perder valor nutricional. El segundo es el mezclado y envasado que deriva en alimentos como guiso de arroz y vegetales; guiso de lentejas o macedonia.
“Trabajamos por un modelo de universidad con compromiso social, tenemos una agenda académica y científica que converge y va en la misma dirección de las demandas y necesidades que tienen hoy los sectores más postergados de nuestra comunidad”, dijo Tauber. Y agregó: “Nuestra prioridad hoy es articular con los organismos del Estado para que nuestras fábricas se conviertan en una verdadera herramienta de política pública en materia social”.
Por su parte, Larroque afirmó que “la universidad pública y la ciencia argentina siguen demostrando su capacidad de desarrollo e innovación al servicio de la comunidad, y es fundamental que podamos aprovechar esa capacidad y ponerla al servicio de la gente que más lo necesita”.
Fuente: Agencia DIB