Catorce organizaciones sociales se unieron para impulsar la campaña Legados Solidarios, una iniciativa que busca difundir la posibilidad de incluir a una organización de la sociedad civil en el testamento y destinar parte del patrimonio a una causa solidaria.
Participan de la campaña AMIA, Amnistía Internacional, Cáncer con Ciencia de Fundación Sales, Cáritas Argentina, Don Bosco Por Los Jóvenes, Don Orione, Fundación Esteban Bullrich, Fundación Huésped, Hospital Británico, Fundación Junior Achievement Argentina, Médicos Sin Fronteras, Mensajeros de la Paz Argentina, UNICEF Argentina y Universidad Hospital Italiano.
La iniciativa apunta a dar a conocer una alternativa prevista por la legislación argentina y que permite que una persona, al momento de planificar su herencia, decida que una parte de sus bienes sea destinada a una organización social.
Proporciones
En la Argentina, cualquier persona mayor de edad puede incorporar una organización social a su testamento. Cuando existen herederos forzosos —como hijos, padres o cónyuges— debe respetarse la porción de la herencia que la ley les garantiza. La parte restante puede ser destinada libremente a una organización, ya sea nombrándola heredera o dejándole uno o varios bienes determinados.
“La proporción disponible depende de cada situación familiar: es de un tercio cuando hay hijos o descendientes, y de la mitad cuando no hay descendientes, pero sí padres, otros ascendientes o cónyuges. Cuando no existen herederos forzosos, la persona puede disponer libremente de la totalidad de sus bienes”, explicó la escribana Sonia Lukaszewicz, en representación del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires (CECBA), institución que acompaña la campaña.
La especialista explicó además que el legado no necesariamente debe consistir en una parte porcentual de la herencia.
“El testamento puede incluir un bien específico, una suma de dinero o una parte del patrimonio. También puede establecer que esos bienes se destinen a una finalidad determinada, siempre que el cargo impuesto sea lícito y pueda cumplirse”, señaló Lukaszewicz.
Cómo se puede hacer
En cuanto al procedimiento, existen dos alternativas principales. “Una de ellas es el testamento por acto público, que se firma ante un escribano y dos testigos. Esta modalidad ofrece mayor seguridad, ya que permite verificar el cumplimiento de los requisitos legales, garantiza la conservación del documento y contempla su inscripción en el Registro de Actos de Última Voluntad, lo que facilita su localización después del fallecimiento. La otra es el testamento ológrafo, que debe estar escrito íntegramente de puño y letra por la persona, fechado y firmado”, detalló la escribana.
Desde las organizaciones que participan de Legados Solidarios sostienen que se trata de una herramienta legal y accesible, que permite proyectar una decisión patrimonial más allá de la propia vida y contribuir con causas vinculadas con la salud, la educación, la infancia, los derechos humanos, la ayuda humanitaria y otras áreas sociales.
Una práctica que crece en otros países
La utilización de los legados solidarios registra un crecimiento sostenido en distintos países. En el Reino Unido, las donaciones realizadas a organizaciones sociales a través de testamentos alcanzaron los USD 6.000 millones durante 2024, un 9% más que el año anterior, según el informe The Legacy Giving Report.
Además, la cantidad de herencias que incluyeron aportes a organizaciones benéficas aumentó un 15% y representa casi el 17% del total de sucesiones. Las proyecciones citadas por la campaña estiman que este tipo de donaciones superará los US$ 6.800 millones hacia 2030 y podría más que duplicarse para 2050.
La tendencia también se observa en América Latina. Según Mariana Pahor, responsable de Colaboraciones Estratégicas para Argentina en Médicos Sin Fronteras, y de acuerdo con datos del Foro Internacional de Liderazgo en Recaudación de Fondos (IFLF), durante 2024 la región registró un crecimiento del 262% en los ingresos provenientes de legados solidarios respecto del año anterior.
De acuerdo con esos datos, América Latina se convirtió en la región con mayor incremento porcentual a nivel global. Dentro de la región, Uruguay lideró la recepción de testamentos solidarios durante el período 2020-2024, seguido por Brasil, Colombia y Argentina, que ocupó el cuarto lugar.
Una herramienta todavía poco conocida
Aunque en el país todavía se encuentra en una etapa de desarrollo, las organizaciones participantes consideran que la evolución internacional refleja un cambio cultural: cada vez más personas buscan que sus decisiones patrimoniales también puedan expresar sus valores y contribuir con causas que consideran importantes.
La demanda de información registrada por las organizaciones que integran la campaña también muestra ese interés. Durante 2025 recibieron más de 4.700 consultas relacionadas con la posibilidad de realizar un legado solidario y más de 30 personas incluyeron a alguna de las causas participantes en sus testamentos.
En 2017
Legados Solidarios es una iniciativa creada en 2017 que “busca informar, generar confianza y derribar mitos sobre el proceso testamentario y cuenta con el apoyo de la Asociación de Ejecutivos en Desarrollo de Recursos para Organizaciones Sociales (AEDROS), la Comisión Pro Bono del Colegio de Abogados de CABA, el Colegio de Escribanos de CABA, el Consejo Federal del Notariado Argentino (CFNA), el Consejo Publicitario Argentino y la Fundación La Nación”, señalaron en un comunicado.
Para más información se puede visitar su web www.legados-solidarios.org.
Fuente: Agencia DIB