El Gobierno de la provincia de Buenos Aires inauguró este viernes la primera planta embotelladora de agua construida por ABSA, lo que servirá, entre otras cosas, para avanzar con un importante ahorro ya que la Provincia dejará de comprar bidones a privados para las dependencias del Estado.
La obra contempló la construcción de un nuevo edificio de acopio ubicado en la ciudad de Ensenada, la adquisición de equipos y el acondicionamiento del circuito de tratamiento de agua para el proceso de envasado.
La nueva planta construida por Aguas Bonaerenses tiene una capacidad de producción de 8.400 bidones por día, y permitirá que la empresa estatal deje de tercerizar el proceso de embotellamiento con proveedores privados.
“Estamos llevando adelante una verdadera transformación en ABSA: recuperamos capacidad operativa, incorporamos vehículos y avanzamos con una nueva planta que permitirá duplicar la potabilización de agua y que estará finalizada el próximo año”, señaló Kicillof desde Ensenada. “Esto es eficiencia, pero también es justicia social: una empresa estatal fortalecida para brindar un mejor servicio en 100 municipios de la provincia”, añadió.
Axel Kicillof encabezó un acto en Ensenada.
Junto al ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis; el presidente ejecutivo de ABSA, Hugo Obed; y el intendente local, Mario Secco, el mandatario aprovechó para cuestionar la política nacional. “Mientras Milei vuelve a impulsar privatizaciones y abandona obras que después se deterioran, nosotros demostramos que una empresa pública puede invertir, mejorar su funcionamiento y dar resultados”, sostuvo.
Por su parte, Obed destacó que esta obra es una muestra más de la decisión de fortalecer ABSA para que pueda cumplir cada vez mejor con su responsabilidad de brindar un servicio esencial. “Tenemos el orgullo de estar construyendo una empresa de calidad, que trabaja día a día por los y las bonaerenses”, subrayó.
Durante la jornada, se realizó la entrega de 60 nuevas camionetas pick up y dos nuevos camiones para limpieza y desobstrucción de colectores cloacales. Con estas incorporaciones, la flota de Aguas Bonaerenses alcanza las 236 unidades.
En tanto, Secco sostuvo: "En tiempos donde el Gobierno nacional repudia el rol del Estado, nosotros estamos demostrando cómo una empresa pública puede crecer y mejorar: hace unos años ABSA estaba abandonada y hoy es orgullo para sus trabajadores y para todos los bonaerenses”.
Fuente: Agencia DIB