Un de cada cuatro despidos que se produjeron en el sector privado formal desde noviembre de 2023 hasta el mes corresponde a empresas ubicadas en la provincia de Buenos Aires, en cuyo conurbano, además, la tasa de desocupación trepa al 9,7%, bastante por encima del promedio nacional del 7,8% y la caída salarial el récord a nivel nacional.
Las cifras corresponden al informe sobre evolución económicos de las provincias publicado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), publicado el martes.
Según ese estudio, en 27 meses, a marzo pasado, en la provincia se perdieron 85.299 puestos registrados, lo que representa el 25% del total de los empleos de ese tipo destruidos a nivel nacional. La zona más golpeada es el Gran Buenos: allí, la desocupación es 1,9 superior al promedio, pero para los jóvenes el índice directamente se duplica: llega al 15%.
Esa destrucción de empleo es correlativa a lo que ocurre en el sector manofacturero, que tiene su entramado más denso en el AMBA -40% del total- pero opera hoy con 4 de cada 10 máquinas detenidas. En el mismo lapso en que se destruyeron los puestos laborales, cerraron 6.211 empresas en la provincia, la inmensa mayoría en ese territorio.
Esa dinámica tuvo una impacto casi directó en otro indicador sensible: entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, los salarios reales de los trabajadores registrados del sector privado del Gran Buenos Aires retrocedieron 1,43%: son los que peor desempeño tuvieron en el país, donde en el mismo período el poder de compra de los empleados en blanco se recompuso, también en promedio un 2,41%.
“Considerando la nueva estructura de consumo relevada por el INDEC para 2017/2018, la pérdida de poder adquisitivo del GBA asciende a 11,41%, exponiendo el impacto que tuvieron los aumentos de tarifas y servicios sobre los hogares bonaerenses”, indica en ese sentido el informe del CEPA.
Fuente: Agencia DIB.