En Necochea, una autobomba con más de medio siglo de historia guarda en su carrocería las huellas de un recorrido extraordinario. Fabricada en Estados Unidos, vinculada a las operaciones de emergencia desarrolladas en Nueva York durante los atentados del 11 de septiembre de 2001 y utilizada posteriormente por Bomberos Voluntarios de Santiago del Estero, hoy se encuentra a la venta en Arrate Automotores.
Se trata de una Mack CF-600 modelo 1973, un clásico vehículo de emergencia cuya historia está marcada por una de las jornadas más trágicas de la historia contemporánea. Entre las señales que conserva de su pasado hay una particularmente elocuente: una calcomanía con la inscripción 9-11-2001, en referencia a los atentados que destruyeron las Torres Gemelas del World Trade Center.
Las placas, identificaciones y marcas que quedaron en el vehículo permiten seguir algunas de las pistas de una trayectoria que comenzó en Estados Unidos y continuó, años después, en la Argentina.
Las pistas que quedaron en la carrocería
Entre las inscripciones que todavía conserva la Mack aparece una referencia a la Nassau County Fire Service Academy, una institución de Long Island dedicada a la capacitación de bomberos de distintos departamentos del condado.
También mantiene una chapa identificatoria de R.D. Murray Fire Apparatus, una empresa de Hamburg, en el estado de Nueva York, especializada en la fabricación y el reacondicionamiento de vehículos de emergencia.
La firma tuvo una extensa trayectoria en ese rubro y produjo más de mil autobombas, además de trabajar sobre chasis de diferentes fabricantes, entre ellos Mack.
El día que cambió la historia
Por supuesto, el dato que más llama la atención es la referencia al 11 de septiembre de 2001, una fecha que quedó grabada en la memoria colectiva y que también forma parte de la historia de los servicios de emergencia de Nueva York.
Ese día cuatro aviones comerciales fueron secuestrados en Estados Unidos. Dos de ellos impactaron contra las Torres Gemelas del World Trade Center, en Manhattan, y desencadenaron una catástrofe que conmocionó al mundo.
La respuesta de los bomberos y de los demás servicios de emergencia fue inmediata. Miles de integrantes de los equipos de rescate se movilizaron hacia la zona afectada mientras miles de personas intentaban alejarse del lugar.
La magnitud de la tragedia también golpeó directamente al Departamento de Bomberos de la Ciudad de Nueva York (FDNY): 343 de sus integrantes murieron durante las operaciones vinculadas a los atentados del World Trade Center.
Numerosos vehículos de emergencia resultaron destruidos o dañados durante los derrumbes y las tareas posteriores. Otros, en cambio, continuaron en servicio durante años, hasta que fueron reemplazados y comenzaron una nueva etapa lejos de los lugares donde habían trabajado.
La historia de esta Mack se inscribe en ese recorrido de vehículos que, después de cumplir funciones en Estados Unidos, terminaron prestando servicio en otros países.
De EE.UU. a un cuartel argentino
La presencia de autobombas usadas estadounidenses en la Argentina también tuvo un marco normativo particular. En septiembre de 2001, mediante el Decreto 1158/2001, se estableció un régimen de excepción a determinadas restricciones de importación para autobombas usadas adquiridas por donación y destinadas a entidades de Bomberos Voluntarios. La norma fue publicada en el Boletín Oficial el mismo 11 de septiembre de 2001.
Ese antecedente ayuda a comprender cómo vehículos de emergencia provenientes del exterior pudieron incorporarse posteriormente a distintos cuarteles del país.
La Mack CF-600 que hoy se encuentra en Necochea tuvo una etapa de su trayectoria en el Cuartel de Bomberos Voluntarios de Termas de Río Hondo, en Santiago del Estero, antes de llegar a su actual destino.
Otra Mack vinculada al 11-S tuvo una segunda vida en Santa Fe
La historia de la autobomba de Necochea tiene un antecedente que también llama la atención. En Santa Fe existió otra Mack CF-600, aunque de modelo 1986, que perteneció al cuerpo de bomberos de Huntington Manor, en Long Island.
De acuerdo con registros periodísticos sobre esa unidad, el vehículo participó de las operaciones de emergencia del 11 de septiembre de 2001 y posteriormente llegó a la Argentina.
Ya en el país, tuvo una extensa segunda vida y pasó por distintos cuerpos de bomberos. También participó de emergencias de gran repercusión, entre ellas la tragedia de Cromañón y la explosión ocurrida en Salta 2141, en Rosario.
La coincidencia permite dimensionar el recorrido que tuvieron algunas autobombas estadounidenses de aquella época y la manera en que continuaron prestando servicio a miles de kilómetros de su lugar de origen.
Fuente: Agencia DIB