El Concejo del PJ bonaerense definió hoy, en una reunión realizada en Malvinas Argentinas, que las elecciones para definir una nueva conducción partidaria se realizarán el próximo 15 de marzo, al tiempo que amplió la cantidad de apoderados partidarios.
Cristinistas y kicillofistas acordaron algo, pero patearon para el 15 de marzo la batalla final por el PJ
En una reunión del Consejo, hubo un acuerdo puntual sobre apoderados y la Junta Electoral. Pero sigue abierta la cuestión de si habrá interna o unidad.
Al encuentro en Malvinas se llegó con el mandato del actual presidente del partido, Máximo Kirchner, y en medio de un en un clima de fuerte tensión y desconfianzas entre el cristinismo que él representa y el Movimiento Derecho al Futuro, que encabeza Axel Kicillof.
Ese contexto, sin embargo, no impidió un entendimiento básico: la ampliación de los apoderados, que pasaron de cuatro a seis, incluyó un acuerdo para que lo que sean designados sean del MDF. Serán Sol Berriel (funcionaria de Gobernación) y la alakista Ana Laura Ramos, que se suman a Eduardo López Wesselhoefft, Facundo Tignanelli y Patricia García Blanco, que reportan a Kirchner. Ulises “Coco” Giménez, tiene una larga trayectoria en el partido y una actualidad vinculada a MDF. Por otra parte, se cerró el criterio de que, en la Junta electoral, las decisiones se tomen por dos tercios, para evitar que el cristinismo, que controla a 8 de sus 13 miembros, las acapare.
Si se suman a esos hechos concretos a la particularidad de que no hubo discursos incendiarios, como había ocurrido en la reunión partidaria anterior, fueron dos indicadores de convivencia.
El acuerdo de fondo no llega
Pero lo central es que la cuestión de fondo no quedó resuelta: ¿El 15 de marzo habrá lista de unidad o una por cada espacio? Aun es una incógnita, al mismo tiempo que la identidad de los candidatos, por más que circule la posibilidad de que el propio Kirchner opte por intentar una reelección, o la posibilidad de que Verónica Magario lo intente, con respaldo del kicillofismo.
Con esas posibilidades abiertas –hay que sumar a intendentes como Mariel Fernández o Julio Alak, por uno y otro sector, entre otros- comienza una pulseada que difícilmente se defina antes de marzo.
“ Nosotros estamos más que dispuestos a discutir un esquema de unidad ”, dijo a DIB un dirigente camporista. Ese sector apunta a retener la presidencia del partido pensando en la carrera sucesión de Kicillof y para eso sugiere que si el kicillofismo cede será un gesto bien recibido de cara a la postura que tendrían sobre su carrera presidencial.
De hecho, el jueves el kirchnerismo hizo una propuesta de unidad, rechazada por el MDF, que giraba en torno a congelar como está la cantidad de delegados, lo que implicaba ya ratificar su hegemonía. Habría sido en una reunión de la que participaron los futuristas Andrés Larroque, Gabriel Katopodis, Mariano Cascallares y los cristinistas Federico Otermín y Alejandro Dichiara.
En el kicillofismo advierten que su planteo es la “democratización” del partido, una crítica implícita al modo en que Kirchner llevó la conducción del partido hasta ahora, que además funciona como una advertencia de que no serán prescindentes en la definición de la conducción, más allá de que el gobernador no planea involucrarse personalmente.
En ese sector se mostraron conformes con el semi acuerdo alcanzado y resaltaron además como un logro haber evitado una eventual intervención partidaria, una eventualidad detrás de la cual sospechaba la existencia de una maniobra de Cristina Kirchner en vinculación con Sergio Berni.
En el camino al 15 de marzo, la institucionalidad del partido se sostendrá con la Junta y el Congreso partidarios, cuyos integrantes actuales tienen mandato hasta el 17 de marzo, ya que de otra manera el PJ entraría en acefalía.
Fuente: Agencia DIB.