El aviso de la plataforma inmobiliaria sintetiza: “Castillo Astelarra, en venta. Ocho dormitorios en venta en calle 511 y 520 (Quequén, Necochea, Buenos Aires). Desarrollado en cuatro plantas, con disposición frente y orientación norte. La propiedad se desarrolla sobre un terreno de 2.920mts2 y tiene una superficie aproximada de 639mts2 cubiertos y está a pocas cuadras del mar”.
Quequén: Castillo Astelarra, la joya de la Belle Époque que soñó el escritor Martín Coronado
Exponente del esplendor de Quequén de principios del siglo XX, esta residencia que está a la venta alberga en sus cuatro plantas más de 120 años de historia.
Lo que no cuenta es que el Castillo Astelarra, erigido en 1904, es una residencia de verano que refleja aquella época de esplendor que caracterizó a Quequén y Necochea.
La inspiración de Martín Coronado
Aunque popularmente se lo conoce como "Castillo Astelarra", la residencia nació en 1904 por iniciativa del poeta, periodista y dramaturgo Martín Coronado. Buscando la paz de los médanos y el incipiente balneario que atraía a familias aristocráticas porteñas, Coronado encargó la edificación de una imponente casa de veraneo donde pasó largas temporadas y concibió parte de su obra literaria.
La edificación -inspirada en la Belle Époque francesa- se destaca por su impronta ecléctica y señorial, marcadamente diferenciada de la arquitectura costera tradicional. Son casi 640 metros cuadrados cubiertos sobre un terreno arbolado de casi tres mil metros distribuidos en cuatro plantas, incluidos el sótano y la terraza.
Su rasgo más distintivo es una torre mirador de gran altura con ventanales que ofrecen una vista despejada hacia el mar. Sus techos tienen cinco metros de altura, carpintería original de madera noble, amplias aberturas y ambientes señoriales que evocan el lujo de las casonas de principios del siglo XX.
Pionero del teatro argentino
Poeta, periodista y dramaturgo, Martín Coronado (1850-1919) es considerado uno de los forjadores del teatro argentino. No es casual que una de las salas del Complejo Teatral San Martín de la ciudad de Buenos Aires lleve su nombre.
A fines del siglo XIX, el teatro en la Argentina estaba dominado por compañías europeas y obras españolas o francesas. Coronado fue una figura clave en la transición hacia un dramaturgia rioplatense con identidad propia, combinando el lenguaje versificado de tradición clásica con temáticas, paisajes y personajes autóctonos (el gaucho, la vida rural y las tensiones del campo bonaerense). Su obra cumbre es "La piedra del escándalo" (1902), considerada una de las piezas fundacionales del teatro dramático argentino.
Buscando inspiración y descanso para su salud, Coronado pasaba largas temporadas en el campo bonaerense y Quequén, donde escribió sus últimas obras. Falleció en Caseros, provincia de Buenos Aires, en 1919. En su honor una localidad del partido de Tres de Febrero lleva su nombre.
El paso a la familia Astelarra
Tras la muerte de Martín Coronado, la propiedad atravesó un período de inactividad hasta que en 1936 fue adquirida por José Astelarra, de quien tomó la denominación con la que se lo conoce popularmente desde entonces. La familia mantuvo la casa como residencia estival durante varias décadas, preservando su fachada e interiores casi inalterados frente al paso del tiempo.
A diferencia de otras casonas históricas de la costa que sufrieron demoliciones o modificaciones irreversibles, el Castillo se mantiene en pie conservando sus muros originales y su perfil distintivo en el paisaje urbano de Quequén.
Un castillo de película
El director Javier Torre eligió al Castillo Astelarra como la locación principal de su filme “El camino de los sueños”, que se estrenó en 1993. La trama sigue a Ignacio Silva (interpretado por Víctor Laplace), un profesor argentino exiliado que regresa desde Estados Unidos a su puerto natal en el sur bonaerense para vender la imponente casa heredada de sus abuelos.
La arquitectura ecléctica, la torre mirador y la ambientación conservada por la familia Astelarra sirvieron para reforzar la atmósfera melancólica y de misterio del relato intimista de Javier Torre. Y así, el Castillo quedó inmortalizado en una película.
Fuente: Agencia DIB