Iván Ante Vueti nació en 1858 en Hvar, una isla en el Mar Adriático que hoy pertenece a Croacia. Pero sería a 12 mil kilómetros, en la provincia de Buenos Aires y con su nombre catellanizado -Juan Vucetich-, que revolucionaría la criminalística con su método, la dactiloscopia.
Día de la Dactiloscopia: Dolores homenajea a Juan Vucetich a 135 años de su descubrimiento
El 1° de septiembre de 1891, Juan Vucetich presentó las primeras fichas de su método de identificación dactilar, método que revolucionó la criminalística en el mundo. La ciudad de Dolores, donde vivió sus últimos años, inaugura un monumento.
Juan Vucetich, el croata que hizo historia
Tras realizar sus primeros estudios en su tierra natal, Vucetich llegó a la Argentina en febrero de 1884. En 1888 ingresó a la Policía de la Provincia de Buenos Aires en La Plata. Debido a sus habilidades de organización y capacidad analítica, en 1889 fue puesto al frente de la oficina de Estadística e Identificación.
En vistas de sus avanzados conocimientos, en 1891 las autoridades le encomendaron implementar el sistema antropométrico del francés Alphonse Bertillon (basado en la medición de distintas partes del cuerpo humano). Vucetich notó las falencias de ese sistema e investigó los estudios de otro científico, el inglés Francis Galton, sobre los dibujos de las yemas de los dedos. A partir de allí, diseñó su propio método, al que denominó inicialmente "Ichnofalangometría" y luego bautizó como Dactiloscopia, que fue presentado hace 135 años, el 1° de septiembre de 1891.
Vucetich clasificó los trazados de las huellas digitales en cuatro tipos fundamentales (arco, presilla interna, presilla externa y verticilo), demostrando científicamente que los dibujos papilares son únicos, inalterables e irrepetibles en cada individuo.
El caso que consagró la dactiloscopia
El sistema de Vucetich tuvo su prueba de fuego internacional en 1892 con un triple crimen ocurrido en Necochea. Unos niños fueron asesinados y la madre -Francisca Rojas- acusó a un vecino. Mediante el análisis de una huella dactilar ensangrentada hallada en una puerta, se demostró que la marca correspondía a la propia madre, resolviendo el caso científicamente por primera vez en la historia de la criminalística mundial.
Vucetich presentó su obra “Dactiloscopía comparada” y defendió su método en congresos científicos internacionales. El sistema fue adoptado progresivamente por las fuerzas de seguridad de Argentina y de múltiples países del mundo.
En 1894, la Policía de la Provincia adoptó oficialmente el sistema. En 1907, la Academia de Ciencias de París informó públicamente que el método de identificación de personas desarrollado por Vucetich era el más exacto conocido en ese momento. Y en 1911, cuando se sancionó la Ley 8129 de Enrolamiento militar y Régimen electoral, se adoptó este sistema para la identificación de los varones argentinos mayores de 18 años.
En su honor, la Escuela de Policía de la Provincia de Buenos Aires lleva su nombre, y cada 1 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Dactiloscopia.
De amores y de su vínculo con Dolores
A tres años de su llegada al país, Vucetich se casó en La Plata con Felisa Damiani, con quien tuvo a su hija María Teresa. Tras algunos años, enviudó. Volvió a reincidir en el matrimonio con Lola Etcheverry -fueron padres de Débora- pero la felicidad no fue completa porque Vucetich volvió a enviudar. Finalmente se casó en Dolores con María Cristina Flores; en esa ciudad tuvieron tres hijos: María Cristina, Celia del Carmen y Juan Máximo.
Fue en Dolores donde pasó sus últimos años, en la casa de suegro, Pedro Flores, en la esquina de Pellegrini y Alem. Juan Vucetich murió el 25 de febrero de 1925, a los 66 años, aquejado por un cáncer y la tuberculosis. Entre sus últimos deseos, donó a la Universidad Nacional de La Plata todos sus documentos, investigaciones, objetos y libros.
Este martes 1°, el municipio descubre un monumento en su homenaje, frente a la casa histórica donde vivió y murió el Padre de la Policía Científica argentina.
Fuente: Agencia DIB