La Plata, jul 31 (DIB).- En un escenario de pérdida de poder
adquisitivo de los salarios ante la inflación y con la intención de recaudar la
totalidad de los aportes a la seguridad social, a partir de este mes las
cámaras empresariales y los sindicatos no podrán acordar sumas no
remunerativas, algo que también alcanza al sector público.
En agosto entra en vigencia el decreto que pone fin a las sumas no remunerativas
Es que en las próximas horas entrará en vigencia el decreto del
presidente Mauricio Macri por el que Ministerio de Trabajo nacional no
homologará los acuerdos y convenios que fijen sumas salariales o aumentos no
remunerativos, es decir que no paguen cargas sociales, con el objetivo “de
garantizar la sustentabilidad del régimen previsional”. De esta manera,
este instrumento de pago que casi todos los gremios han utilizado en los
acuerdos del año (inclusive el propio Estado lo usa) no tendrá vigencia.
De hecho, la medida condicionará la etapa de revisión de las
paritarias del segundo semestre que se hará por la escalada inflacionaria. Y
más aún, hará modificar ofertas como la que el Gobierno de María Eugenia Vidal
les hizo a los docentes, ya que el 1,7% de aumento adicional en concepto de
material didáctico se preveía no remunerativo. A nivel nacional, el fondo de
incentivo docente, que es de $1210 por cargo, se paga de igual manera.
Tal como adelantó DIB el pasado 10 de julio, el decreto
reconoce que “en la dinámica de la negociación colectiva se observa que en
diversos convenios colectivos y acuerdos salariales se otorgó carácter no
remunerativo a determinados conceptos, cuando éstos, por su naturaleza,
revisten carácter remuneratorio”. En consecuencia, y “en resguardo de
los recursos genuinos destinados a la seguridad social y a fin de garantizar la
sustentabilidad del régimen previsional” se instruye al Ministerio de
Trabajo a no dar curso, ni homologar ni registrar dichos acuerdos o convenios.
El decreto exceptúa los casos en que las empresas estén bajo
“el procedimiento preventivo de crisis”, los beneficios sociales,
como provisión de ropa de trabajo o servicios de comercios o los viáticos del
personal a cargo de las empresas y las asignaciones en dinero que se entreguen
en compensación por suspensiones por falta o disminución de trabajo, no
imputables al empleador, o fuerza mayor debidamente comprobada.
La suma no remunerativa suele recibir el visto bueno de las
tres partes que negocian. Para el Gobierno (que a su vez los otorga con sus
empleados) porque resuelve una negociación sin un conflicto; para los empresarios
porque pagan menos impuestos y cargas sociales; y para el al trabajador porque esa
suma no remunerativa no recibe descuentos de aportes patronales, jubilación y obra
social.
Cabe recordar que en marzo, el secretario de Seguridad
Social, Juan Carlos Paulucci, había anunciado que el Gobierno planeaba ir
eliminando paulatinamente el carácter de no remunerativas a aquellas sumas que
integran de tal forma el salario. Estas últimas, indicó, representan hoy
alrededor del 7,5% de la masa total de remuneraciones, por lo que eliminarlas
significaría un incremento en la recaudación entre los $45 mil y los $50 mil
millones. (DIB) FD