sábado 13 de junio de 2026
13 de junio de 2026 - 12:35

Preocupa la aparición en el AMBA de casos de hepatitis A y E en aguas residuales

La variante A de la enfermedad experimentó una aceleración significativa en los contagios.

La aparición de casos de hepatitis A y E en aguas residuales del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) despertó la preocupación de la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud de Argentina, que ubicó a estos virus entre los “eventos priorizados y emergentes”.

El aumento de diagnósticos, en particular entre adultos jóvenes no vacunados, y la detección constante del virus de hepatitis E en plantas depuradoras, marcan un cambio en la dinámica epidemiológica que desafía las políticas de prevención vigentes.

La información publicada por el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) en junio de 2026 refleja que la hepatitis A, históricamente bajo control gracias a la vacunación, experimentó una aceleración significativa en los contagios.

En solo cinco años, los diagnósticos pasaron de 2 a 53, y en el primer cuatrimestre de 2026 ya se notificaron 34 casos. Este incremento llevó a que la vigilancia sanitaria supere la “zona de seguridad”, con registros sostenidos por encima de los valores esperados a partir de la semana epidemiológica 5. El crecimiento se concentró en mayores de 20 años, un grupo que no recibió la vacuna obligatoria instaurada desde 2005.

La autoridad sanitaria nacional atribuye el fenómeno a la combinación de factores sociales y ambientales. Según el BEN, los casos se distribuyeron principalmente en Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires y Salta. En esta última, la cifra anual de 2025, que fue de 10 personas, ya casi iguala el registro de 2026, con 7 positivos en menos de medio año.

El informe destaca que “durante el primer trimestre de 2026, la cantidad de casos confirmados ha superado la zona de seguridad, ubicándose sostenidamente por encima de los valores esperados a partir de la Semana Epidemiológica 5”. La tendencia pone la mira sobre los adultos jóvenes, sobre todo varones de 30 a 39 años, que no integraron la campaña de vacunación neonatal obligatoria y hoy constituyen el segmento más afectado.

Seguimiento

El seguimiento de aguas residuales, resultado de un trabajo conjunto entre el Instituto ANLIS “Dr. Carlos G. Malbrán” y la empresa AySA, permitió identificar la presencia de hepatitis A y E en diversas plantas depuradoras. El análisis, iniciado en 2021, abarcó puntos estratégicos del conurbano bonaerense y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ofreciendo un panorama ampliado sobre la circulación de estos virus.

El contagio de la hepatitis A ocurre principalmente por vía fecal-oral, lo que sitúa el foco en la seguridad del agua y los alimentos, además de la higiene en contactos sexuales. La crisis económica actual agrava las condiciones de vida y la falta de acceso a servicios básicos, facilitando la transmisión. Los brotes recientes se detectaron sobre todo en varones adultos jóvenes, sector excluido históricamente de la inmunización universal.

Panorama

El BEN ofrece un panorama novedoso sobre la hepatitis E, un virus poco frecuente en Argentina pero con circulación confirmada en aguas residuales del AMBA. Aunque los reportes clínicos siguen siendo bajos —menos de cinco casos confirmados en 2026—, el análisis de residuos cloacales arrojó resultados llamativos. El virus de la hepatitis E se detectó en todas las plantas estudiadas, con porcentajes de positividad que oscilaron entre el 49% y el 76%. Para la hepatitis A, la presencia fue más irregular, con picos que llegaron al 22% en algunas instalaciones.

La hepatitis E, aunque de “baja magnitud” según el BEN, puede circular de modo asintomático y tiene la particularidad de transmitirse de forma zoonótica, en el caso del genotipo 3. Un señaló que la seroprevalencia en donantes de sangre alcanzó el 11,3%.

Fuente: Agencia DIB

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