El 72,9% de los jóvenes que viven en ciudades del interior de la provincia de Buenos Aires tiene el deseo de trasladarse a otro lugar para estudiar o trabajar. Así se desprende de una encuesta que hizo el Ministerio de Gobierno y que tiene como objetivo analizar las expectativas de futuro de jóvenes del interior.
El material, titulado “Juventudes y arraigo. Estudio sobre expectativas y proyecciones de futuro de jóvenes del interior de la provincia de Buenos Aires”, fue elaborado en base a encuestas y entrevistas a estudiantes de los últimos años de escuelas secundarias de los municipios de Coronel Suárez, General Paz, Leandro N. Alem, Ramallo y Tapalqué.
La elección de los distritos buscó representar a las secciones electorales del interior bonaerense señaladas por diversos estudios como aquellas que encabezan las tendencias migratorias de estudiantes hacia la Región Metropolitana de Buenos Aires y otros centros urbanos.
Entre quienes optan por emigrar, el análisis de los destinos elegidos revela una fuerte tendencia hacia la urbanización: los jóvenes priorizan ciudades con amplia trayectoria universitaria y mercados laborales dinámicos (Buenos Aires, La Plata, Bahía Blanca y Rosario). No obstante, también emergen municipios del interior de la provincia, como Junín y Olavarría, consolidándose como alternativas de interés para la inserción profesional y educativa.
Un dato importante es que el 66% de los jóvenes desea que existan más carreras en su ciudad y que al momento de elegir una formación sus intereses buscan articular las posibilidades económicas del núcleo familiar y la oferta regional.
Empleo entre los jóvenes
En cuanto al acceso al empleo y las expectativas laborales, los datos reflejan que, para los encuestados, el trabajo es el núcleo estructurante de su proyecto de vida. Y mientras que el 35% cree que "se consigue aunque tarde un poco" el empleo en las ciudades del interior, casi dos de cada diez aseguran que “es muy difícil”.
Asimismo, el informe sostiene: “Las expectativas laborales están marcadas por una clara segmentación de género y una percepción diferenciada sobre las barreras de entrada al sistema productivo. Si bien el salario es la prioridad transversal, las mujeres triplican a los varones en el deseo de hacer carrera y ascender, lo que sugiere una fuerte intención de romper el ‘techo de cristal’ en sectores históricamente masculinizados”.
A su vez, el material da cuenta de que las cooperativas y los servicios municipales funcionan como el primer encuentro de los jóvenes del interior bonaerense con el mundo del trabajo. Asimismo, se afirma que la expansión de la infraestructura pública ha generado demandas de profesionales y técnicos que antes no existían en localidades pequeñas, actuando como un factor de retención efectivo.
Fuente: Agencia DIB