Uno de los españoles aislados en el Hospital Gómez Ulla de Madrid tras el brote del crucero MV Hondius dio positivo por hantavirus aunque cursa la enfermedad sin síntomas, según informaron este lunes fuentes del Ministerio de Sanidad. Se trata del segundo caso detectado desde que fueron evacuados el pasado 10 de mayo los 14 españoles del buque MV Hondius - afectado por un brote de este virus - y que se encuentran en vigilancia y aislamiento.
Preocupa la expansión del hantavirus: un español, nuevo caso positivo entre los pasajeros del crucero
Es el segundo caso detectado desde que fueron evacuados el pasado 10 de mayo 14 españoles. En total, ya son 13 los casos positivos, mientras que la cifra de fallecidos se mantiene en 3.
"El positivo se ha detectado durante los controles diagnósticos periódicos realizados a los contactos en seguimiento", señalaron desde la cartera sanitaria española.
El paciente se encuentra en la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel (Uatan) "donde permanecerá internado bajo supervisión médica especializada y con las medidas de bioseguridad previstas para este tipo de casos".
En total, hasta el pasado viernes la Organización Mundial de la Salud (OMS) contabilizaba doce casos de hantavirus mientras que la cifra de fallecidos se mantiene en 3, ya que no se han registrado más muertes desde el 2 de mayo, día en el que el brote fue notificado por primera vez.
El brote se desató en el MV Hondius, un barco operado por la compañía neerlandesa Oceanwide Expeditions, que salió de Ushuaia y tenía previsto llegar a Cabo Verde, África.
Qué es el hantavirus
La enfermedad por hantavirus es una zoonosis emergente producida por virus pertenecientes a la familia Bunyaviridae. Estos virus tienen distribución mundial y pueden producir en seres humanos dos formas clínicas graves:
- Fiebre Hemorrágica con Síndrome Renal, en Asia y Europa.
- Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH), en América.
Contagio
La transmisión al ser humano ocurre principalmente a través de roedores silvestres, que actúan como reservorios naturales del virus. Estos animales presentan una infección crónica asintomática con viremia persistente, eliminando el virus a través de la orina, saliva y excrementos.
La principal vía de contagio es la inhalación de aerosoles contaminados con partículas virales presentes en heces, orina o saliva de roedores infectados.
La transmisión generalmente ocurre al ingresar en el hábitat de los roedores, esto es, en áreas silvestres, zonas suburbanas y ambientes rurales, también en los peri-domicilios y durante el desarrollo de actividades laborales, recreativas o, en lugares cerrados como galpones o depósitos infestados por roedores. A su vez, existe evidencia de transmisión persona a persona en presencia de la cepa Andes del virus, y por ello, las secreciones y otros fluidos humanos deben considerarse potencialmente peligrosos.
También pueden producirse contagios por:
- Contacto directo de excreciones con mucosas (conjuntival, nasal o bucal).
- Mordedura de roedores infectados.
Síntomas
El síndrome cardiopulmonar por hantavirus puede manifestarse desde un cuadro leve con fiebre inespecífica, hasta una forma grave con insuficiencia respiratoria aguda y shock cardiogénico.
Los síntomas iniciales suelen parecerse a los de un estado gripal e incluyen: fiebre superior a 38°C, dolores musculares, escalofríos, cefalea, náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea, sin compromiso de las vías respiratorias superiores. La detección y atención temprana son fundamentales para mejorar el pronóstico.
Prevención
- Evitar la convivencia con roedores y el contacto con sus secreciones (orina, saliva, heces).
- Si se encuentra un roedor vivo en el domicilio o peridomicilio: usar trampas para capturarlo (no intentar tocarlo o golpearlo).
- Si se encuentra un roedor muerto, rociarlo con una solución de hipoclorito de sodio (lavandina) junto con todos los objetos o superficies que hayan podido estar en contacto con él. Dejar actuar durante al menos 30 minutos. Luego, recogerlo utilizando guantes y desecharlo de forma segura: enterrarlo a más de 30 cm de profundidad o incinerarlo.
- Control del ingreso y anidación de roedores en las viviendas:
- Impedir el ingreso de roedores a las viviendas y evitar que hagan nidos.
- Tapar orificios en puertas, paredes y cañerías
- Ubicar huertas, pilas de leña u otros materiales a 30 cm del suelo y a más de 30 metros de la vivienda.
- Cortar el pasto y eliminar malezas en un radio mínimo de 30 metros alrededor del domicilio.
- Limpieza y desinfección de los espacios:
- Realizar la limpieza de pisos, paredes, puertas, muebles y alacenas utilizando una parte de hipoclorito de sodio (lavandina) por nueve partes de agua. Dejar actuar al menos 30 minutos y luego enjuagar.
- Humedecer el piso antes de barrer para no levantar polvo.
- Tener especial cuidado en la puesta en marcha de ventiladores y de aparatos de aire acondicionado cuyos filtros o conductos puedan haber tenido contacto con polvo contaminado, roedores o excretas de estos. Llegado el caso, realizar la limpieza adecuada previamente.
- Cubrirse con un barbijo N95.
- Ventilación de espacios cerrados:
Fuente: Agencia DIB