Una mujer de 36 años acusada de explotar sexualmente a su hija desde que tenía 11 años - actualmente tiene 16 - fue detenida en la localidad bonaerense de Moreno junto a cuatro vecinos, señalados como “clientes” que pagaban por servicios sexuales.
La investigación se inició a partir de una denuncia presentada por el Servicio Local, cuyos profesionales habían intervenido por los maltratos físicos y la vulneración de derechos que sufría la chica, luego de escuchar el relato de la propia víctima. Según precisó el portal Primer Plano Online, la adolescente asistía a un grupo de su barrio, donde, de a poco pudo hablar y contar las situaciones a las que era sometida por su madre.
En esos encuentros, la niña contó que su madre no solo la golpeaba y la enviaba a comprar drogas, sino que también la obligaba a mantener encuentros sexuales con distintos sujetos en su propia vivienda, ubicada en el barrio San Alberto, en la localidad de Cuartel V.
Ante la gravedad del relato, el Servicio Local radicó la denuncia de rigor, que quedó en la Fiscalía N°.7 del Departamento Judicial Moreno - General Rodríguez, especializada en delitos vinculados con la trata de personas, el grooming y la pornografía infantil.
Las fiscales Erica Chiessi y Solange Castelli, con la referente departamental en la temática, Graciela Celayes del Viso, trabajaron en recopilar las evidencias que permitieran, primero que nada, rescatar a la menor y ponerla a resguardo.
Explotación y abuso sexual
A partir del testimonio directo de la víctima ante la justicia, los investigadores dispusieron la realización de tareas encubiertas en torno a la vivienda en la que la menor era sometida. De ese modo pudieron identificar a los sospechosos y determinar responsabilidades. Para ello convocaron a agentes de la División Trata de Personas y Delitos Complejos de la Superintendencia Amba Norte de la Policía bonaerense.
La mujer fue imputada por explotación del ejercicio de la prostitución mediante violencia, amenazas, abuso de autoridad y aprovechamiento de una situación de vulnerabilidad, agravada por tratarse de la madre de la víctima y por ser esta menor de 18 años. También se le atribuyó el delito de corrupción de menores agravada. Los presuntos “clientes” quedaron imputados por delitos de abuso sexual agravado.
La adolescente fue puesta a resguardo y recibe asistencia y contención a través del Centro de Asistencia a la Víctima (CAV) departamental y de los organismos especializados que intervienen en el caso. El hermanito de la chica, de 12 años, quedó a cargo de su abuela.
Fuente: Agencia DIB