La Organización Meteorológica Mundial (OMM) prevé que la temperatura de la superficie del Océano Pacífico sea 3,8 °C superior a la media entre noviembre y enero, un valor nunca antes registrado. Tal como han anticipado entidades meteorológicas de todo el mundo, el fenómeno podría alcanzar su máxima intensidad a fines de 2026 y aumentar el riesgo de sequías, inundaciones y otros eventos climáticos extremos.
En tanto, este miércoles, la ONU pidió medidas urgentes y coordinadas para reducir las consecuencias de este evento, especialmente en América Latina, África y Asia.
En una conferencia de prensa realizada en Ginebra, la Secretaria general de la OMM, la argentina Celeste Saulo, aseguró que los niveles de El Niño podrían subir "hasta el punto de situarse literalmente fuera de las escalas de seguimiento que hemos utilizado durante las últimas cuatro décadas".
Saulo sumó que "estamos presenciando fenómenos meteorológicos extremos y esperamos que éstos se multipliquen y desencadenen otros a medida que El Niño se intensifique", quien aseveró que, si los países se preparan, "no tiene que desencadenar a la fuerza un desastre humanitario".
Gráfico explicativo sobre la formación de El Niño.
Organización Meteorológica Mundial (OMM).
"Fuerza destructiva"
Por su parte, el Coordinador Humanitario de la ONU, Tom Fletcher, anunció que la entidad destinará 50 millones de dólares de su fondo de emergencias para asistir a once de los países que podrían verse más afectados, incluidos Chad, El Salvador, Etiopía, Somalia y Sudán del Sur.
"El Niño sacudirá a América Latina, África oriental y austral, Asia y el Pacífico con calor extremo, sequías e inundaciones", subrayó Fletcher, quien advirtió que los efectos podrían provocar que aumente la inseguridad alimentaria de 50 millones de personas. "Este episodio de El Niño es un fenómeno colosal, es una verdadera fuerza destructiva", añadió Fletcher.
Fuente: Agencia DIB