El Servicio de Diagnóstico Veterinario Especializado (SDVE) del INTA EEA Balcarce informó sobre episodios de signos neurológicos en bovinos a pastoreo registrados en la región, con un diagnóstico presuntivo de polioencefalomalacia nutricional (PEM). Ante esta situación, se emite una alerta sanitaria.
Emiten alerta sanitaria por enfermedad neurológica en bovinos de pastoreo
El INTA Balcarce emitió una alerta sanitaria que se detectaron episodios en bovinos a pastoreo, con un diagnóstico presuntivo de polioencefalomalacia nutricional.
Desde el Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires (CVPBA) indicaron que aunque esta enfermedad se asocia habitualmente a sistemas de engorde a corral o dietas con suplementación energética, también puede presentarse en sistemas pastoriles, con episodios que pueden mostrar una marcada estacionalidad primaveral.
Así, ante la sospecha de algún animal se encuentre procesando esa enfermedad, es importante:
- Detectar tempranamente los signos clínicos neurológicos.
- Consultar al médico veterinario para evaluar a los animales e indicar el tratamiento correspondiente.
- Revisar la dieta y el manejo nutricional.
- La detección temprana y la intervención veterinaria son fundamentales para abordar estos cuadros.
La polioencefalomalacia nutricional (PEM), también conocida como necesidad cerebrocortical o deficiencia de tiamina, es una enfermedad neurológica no infecciosa que afecta principalmente a rumiantes (bovinos, ovinos y caprinos) en sistemas de producción intensiva o de engorde a corral.
Qué genera la enfermedad
- Deficiencia de tiamina (Vitamina B1): se da por una baja producción ruminal de la vitamina o por la proliferación de bacterias en el rumen que producen tiaminasa, una enzima que destruye la tiamina. Esto suele desencadenarse por cambios abruptos de dieta, acidosis ruminal o dietas altas en carbohidratos.
- Exceso de azufre en la dieta: puede provenir de alimentos (como granos de destilería o subproductos) o en el agua de bebida generan altas concentraciones de sulfuro de hidrógeno (HS) en el rumen, el cual es absorbido e interfiere con el metabolismo energético del cerebro.
Signos clínicos
- Mirada fija hacia las estrellas (elevación de la cabeza).
- Presión de la cabeza contra objetos o paredes.
- Ataxia (incoordinación en la marcha) y letargia.
- Ceguera cortical (los animales chocan con objetos, pero conservan el reflejo pupilar a la luz).
- Opistótonos (hiperextensión del cuello hacia atrás), convulsiones y, en casos graves, la muerte.
Fuente: Agencia DIB
