En Argentina, miles de personas necesitan un trasplante para mejorar su calidad de vida o recuperar su salud. Según los registros del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI), 7.403 pacientes esperan actualmente un trasplante de órgano.
El mapa de los trasplantes en Argentina: cifras, órganos y lista de espera
En lo que va de 2026 se realizaron 1.742 trasplantes de órganos en el país, con la participación de 796 donantes. Además, el INCUCAI registra 4.211 trasplantes de tejidos. La Ley Justina establece que los mayores de 18 años son donantes, salvo que hayan expresado su negativa.
De acuerdo con las estadísticas oficiales del Sistema Nacional de Información de Procuración y Trasplante (SINTRA), en lo que va del año se hicieron 1.742 trasplantes de órganos, gracias a la participación de 796 donantes. A ese total se suman 4.211 trasplantes de tejidos, entre ellos 1.333 de córneas y 2.878 correspondientes a otros tejidos.
En muchos medios periodísticos se está mencionando este miércoles como Día Mundial de la Donación de Órganos, Tejidos y Trasplantes. Si bien no hay una proclamación oficial de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la fecha, siempre es conveniente hablar de la donación para crear conciencia.
Cuáles son los órganos más trasplantados
Los datos del INCUCAI muestran que los trasplantes renales encabezan ampliamente las intervenciones realizadas durante este año, seguidos por los hepáticos y los cardíacos.
El detalle por órgano es el siguiente:
- Renal (riñón): 1.162 trasplantes.
- Hepático (hígado): 384.
- Cardíaco (corazón): 104.
- Renopancreático (riñón y páncreas): 45.
- Pulmonar (pulmón): 23.
- Hepatorrenal (hígado y riñón): 20.
- Cardiorrenal (corazón y riñón): 2.
- Hepatointestinal: 1.
- Pancreático: 1.
Las cifras corresponden al comparativo interanual del SINTRA, que se actualiza en tiempo real. Por esa razón, los valores pueden presentar pequeñas diferencias respecto de los indicadores de la página principal del organismo.
Reemplazo
La donación permite reemplazar órganos o tejidos enfermos por otros sanos y, en muchos casos, constituye la única alternativa terapéutica para pacientes con enfermedades irreversibles. Entre los órganos que pueden trasplantarse se encuentran los riñones, el hígado, el corazón, los pulmones, el páncreas y el intestino. También pueden donarse tejidos como córneas, piel, huesos y válvulas cardíacas.
Sin embargo, no todas las personas fallecidas pueden convertirse en donantes de órganos. Para que el procedimiento sea posible deben cumplirse determinadas condiciones médicas, generalmente vinculadas con el fallecimiento en una unidad de terapia intensiva.
Qué establece la Ley Justina
En Argentina, la donación de órganos está regulada por la Ley 27.447, conocida como Ley Justina, sancionada en 2018.
La normativa establece que todas las personas mayores de 18 años son consideradas donantes de órganos y tejidos después de su fallecimiento, salvo que hayan manifestado expresamente su voluntad de no donar.
La legislación lleva el nombre de Justina Lo Cane, una niña de 12 años que murió mientras esperaba un trasplante de corazón. Su historia impulsó una transformación del sistema argentino de donación y contribuyó a instalar el tema en la agenda pública.
En el caso de los menores de edad, la autorización para donar debe ser otorgada por sus padres o representantes legales. Las personas adultas pueden registrar su voluntad a través de los canales habilitados por el INCUCAI, mediante la aplicación Mi Argentina u otros mecanismos oficiales.
Cómo se asignan los órganos
En Argentina, la distribución de órganos se realiza mediante un sistema nacional coordinado por el INCUCAI y los organismos jurisdiccionales de procuración y trasplante.
La asignación contempla criterios médicos, entre ellos la gravedad del paciente, la compatibilidad biológica entre donante y receptor y el tiempo de permanencia en lista de espera. El objetivo es garantizar que los órganos disponibles sean distribuidos de manera equitativa, transparente y de acuerdo con las necesidades sanitarias de cada paciente.
Además de la donación después del fallecimiento, existen situaciones en las que una persona puede donar en vida, como ocurre con un riñón o una parte del hígado, siempre que se cumplan los requisitos médicos y legales correspondientes.
La importancia de generar conciencia
A pesar de los avances médicos y de la legislación vigente, la disponibilidad de órganos continúa siendo insuficiente frente a la demanda. Los más de 7.400 pacientes que permanecen en lista de espera reflejan la magnitud del desafío sanitario.
Detrás de una persona que espera existe una historia atravesada por la incertidumbre y la necesidad de encontrar un donante compatible.
Cada donación puede representar la posibilidad de salvar una vida o mejorar significativamente la calidad de vida de una persona.
Fuente: Agencia DIB